martes, 14 de marzo de 2017

CARRERA SOLIDARIA AHORA + QUE NUNCA 2017

Foto del polifacético Guillermo Buenadicha


Pasé la mañana del domingo de carrera… desde el otro lado, esta vez ayudando a la organización en lo que fuera menester.
No se cómo se lo pasaran de bien el día de la fiesta El Colegio del Santísimo Rosario, pero el domingo, el día de la carrera solidaria, el ambiente en el colegio era realmente fantástico: niños, madres y padres, profesores y las propias religiosas del centro colaborando en toda la logística de la carrera, repartiendo dorsales, confeccionando la bolsa del corredor, los voluntarios a lo largo del circuito, colocando vallas, resolviendo todos los problemas que inevitablemente surgen a última hora… en fin una fiesta.
Realmente todos los corredores deberíamos pasar un día por “la trastienda” de las carreras para que nos diéramos cuenta de verdad de lo que significa organizar una prueba de estas características. Tal vez así seríamos un poco más comprensivos con los pequeños errores que se pueden cometer. En este blog ya escribí al respecto hace años. 
El caso es que a partir de las diez y cuarto de la mañana los niños más pequeños fueron recogidos en la línea de meta por una profe del colegio y acompañados hasta la salida… algunos ¡realmente pequeños! Tal vez de mayores alguien les pueda recordar que su debut atlético tuvo lugar un domingo 12 de marzo en las empedradas calles de Ávila.
Después de los chupetines llegaron los prebenjamines y los benjamines, cuya fogosidad y entusiasmo es realmente difícil de contener. Solo con la ayuda de algunos padres fuimos capaces de sujetarles un instante para poder dar una apresurada  salida.
Y tras las carreras de los más pequeños llegó la de los “medianos”, los alevines, infantiles y cadetes, un muy numeroso grupo entre los que se mezclaban atletas de los clubes de Ávila con los alumnos de los colegios de la ciudad y del propio centro organizador y un poquito después tomaron la salida las familias. No fueron pocas las que se inscribieron y, desde luego, dejaron algunas de las imágenes más bonitas de la mañana. En particular quiero destacar un hombre  invidente que corrió  con un acompañante y su perro guía. Un ejemplo para los que nos acobardamos en seguida por cualquier inconveniente. Y también una joven pareja que corrieron juntos empujando el carrito de su bebé al que bajaron del mismo unos metros antes de la meta, hasta donde le condujeron para que entrara por su propio (y minúsculo) pie.
Y después los mayores. Casi cuatrocientos corredores en la línea de salida. A destacar la enorme representación de la Escuela de Policía Nacional, volviendo a épocas anteriores en las que su presencia en las carreras siempre era masiva.
Desde el inicio Borja puso tierra de por medio, en un gran estado de forma, no hubo nadie capaz de aguantar su fortísimo ritmo, a pesar de la complejidad del circuito, lleno de cuestas y tramos empedrados. Ya al paso por la primera vuelta su ventaja era muy importante sobre sus perseguidores, Hugo y Luis Miguel, un poco más atrás Eduardo y Alejandro y después Ángel y Diego. Tras ellos una buena representación del Ecosport con Sergio, Jesús, Alfonso… además los clásicos  “Zipi”, Roberto… siempre luchando en los puestos de cabeza en todas las carreras
En chicas Pilar ganó sin oposición con una muy buena representación de mujeres, cuyo número y nivel va en aumento cada competición.
Y al final casi tuvimos que correr en la entrega de premios porque el tiempo empeoraba por momentos sin que, de cualquier modo, desluciera una magnífica mañana de atletismo en nuestra ciudad.

Lo más importante es que se consiguió el objetivo de recaudar una suma importante de dinero para la Cruz Roja y mantener la llama de la ilusión viva para el año que viene.

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