jueves, 17 de noviembre de 2011

SAN SILVESTRE VALLECANA 2011. PERIPECIAS/1



A lo largo de estas semanas me ha estado rondando una idea en la cabeza: recuperarme a tiempo para correr la San Silvestre Internacional. Mi carrera.
Los días han ido pasando y los pies no acababan de dejarme tranquilo. Un par de pruebas para ver qué tal me iba. Resultado negativo.
Una fecha límite. Si estoy recuperado antes podré correr con garantías. Si no ...
20 de noviembre. 40 días. Si no empiezo a entrenar antes no hay posibilidad de correr.
Cuando digo correr quiero decir exactamente eso: correr. Correr como he corrido siempre esta carrera: al 110%. A tope desde el metro 1 hasta el 9.999.
Es verdad que tal vez pueda correr más despacio. Es verdad que puedo salir en la carrera popular y tomármelo como la fiesta que es, sin dejarme el corazón, los pulmones y el páncreas en la carrera. Si. Es cierto. Pero esa es otra carrera. No es mi San Silvestre. Es otra San Silvestre. Y yo la que quiero correr es la mía.
Para el día 20 quedan 4 días. El pie derecho está listo. El pie izquierdo no. Tengo todavía un dolor residual en el talón y no quiero hacer tonterías. Si estoy bien corro. Si no, no corro. O lo que es lo mismo: hasta que desaparezcan los dolores no empezaré a entrenar.
Y aún así luego queda por ver cómo está la rodilla. Porque esto de los pies no es más que el primer plato … Así que no hay muchas posibilidades de que lo consiga. Sin embargo … me queda la esperanza de seguir intentándolo.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Ilustración de Doglas Wright




Sigo igual.
Una prueba el lunes. Diez minutos de carrera por el césped de la deportiva. No funciona.
A seguir con la recuperación.
Llegará el día.
Gimnasia, elíptica, estiramientos, rehabilitación. Gimnasia, elíptica, estiramientos, rehabilitación. Gimnasia, elíptica, estiramientos, rehabilitación ….
Estar lesionado es duro, se puede decir de otras maneras, pero cualquiera que haya pasado por esto me entiende. No tiene nada de divertido. Pero hay un aspecto colateral que es justo destacar: la cantidad de gente que me pregunta, me anima y me ayuda. Esa palabra de aliento vuestra es impagable. Esa palabra me ayuda a renovar la ilusión y me acerca un paso más al día en el que vuelva a estar en la línea de salida. No es que me ponga cursi. Es que es verdad.
Mientras llegue ese día… Gimnasia, elíptica, estiramientos, rehabilitación.

sábado, 29 de octubre de 2011

QUÉ HACER PARA CURARSE UNA FASCITIS PLANTAR (INVESTIGANDO SOBRE QUÉ HACER PARA CURARSE DOS)

Entro en el blog a dar una vueltecita. Huele a cerrado. Una capa de polvo lo recubre todo. Abro las cortinas y las ventanas y limpio un poquito. Las visitas no se merecen que les reciba así.
El caso es que hay pocas cosas que contar. A estas alturas de la temporada debería estar entrenando a tope preparando los crosses y las carreras de 10.000 metros de otoño, con el horizonte de la San Silvestre asomando desde lejos. Pero todo eso está guardado en un cajón encima de un armario. Toda mi energía se concentra en recuperar mis pies y mi rodilla. Sin distracciones. A estas alturas tengo un pie casi casi bien. El derecho. Sin embargo el izquierdo está mal. Unos días con menos dolores, pero con recaídas continuas. Necesito más tiempo. Tiempo para recuperarme. Os presento la lista de cosas que he hecho (que estoy haciendo) para reparar los estragos de la fascitis:
• Masaje
• Microonda pulsátil
• Electro estimulación
• Laser
• Osteopatía
• Antiinflamatorios orales
• Antiinflamatorios en pomada
• Emplastos de arcilla
• Complementos de Vitamina B6 B12
• Estiramientos
• Hielo
• Plantillas
No sé si me quedan muchas cosas por probar. Ahí andamos. Si con esto (casi casi) se me ha curado un pie y, reconozcámoslo, se parecen bastante, digo yo que el otro acabará claudicando y cediendo.

martes, 18 de octubre de 2011

FAUJA SING: EL MARATONIANO DE LOS 100 AÑOS.




Llegada de Fauja Singh en el marathon de Toronto


Fauja Singh es un prodigio de la naturaleza.
Se estima que, actualmente, hay unas 340.000 personas centenarias en todo el mundo. Considerando la cifra de habitantes de planeta en torno a 7.000 millones de personas, supone un 0,0048% de personas con más de 100 años en todo el planeta. Llegar a esa edad con ganas de correr debe ser muy poco normal. Me figuro que uno debe estar más por el “quien me manda a mí…” que por salir a la calle. Y aún teniendo las ganas, todavía faltan varios factores a considerar, el más importante… que puedas salir a hacerlo, que el cuerpo te sostenga y que la mente te acompañe. De los 340.000 probablemente nos hemos quedado en unos pocos centenares. Pues bien, salir a correr una carrera o a trotar un rato es una cosa y correr un marathón, un marathón de verdad con sus 42 kilómetros y sus 195 metros, otra. Hay alguno que dice que 8 horas 25 minutos, el tiempo que tardó Fauja en recorrer la mítica distancia, no es precisamente correr. Bueno, que espere unos años y lo pruebe. Fauja Singh es un prodigio de la naturaleza. Este hombre corrió un marathón con 92 años en 6 horas y 7 minutos y con un año menos, es decir, con 91 en 5 horas y 40 minutos. En el año 2004 la casa Adidas lo utilizó junto a David Beckham y Mohamed Ali en una campaña publicitaria. Después desapareció unos años. Ya lo había anunciado. No le parecía suficientemente llamativo lo que hacía a esa edad, así que decidió descansar unos años (¡qué confianza!) para reaparecer a los 100 y volver a la senda de los records del mundo. Evidentemente a esa edad puede ser el recordman mundial en cualquiera de las pruebas del calendario atlético, (aunque tal vez no sea prudente que lance martillo o salte pértiga). Este tio es una estrella.
Maratonianos del mundo ¡venerad cada pelo de su barba!

miércoles, 12 de octubre de 2011

TRIATLON POPULAR "SERTRI" EN LA CASA DE CAMPO





Gorritos naranjas. Uno es de Angel.En bici remontando posiciones.
Para acabar corriendo.
Mercedes en las aguas turbias de El Lago

En la "bici-burra".
Termiando la carrera a pie.

Afortunadamente este blog puede contar muchas más actividades deportivas que las que realiza su temporalmente lesionado autor. En casa hay valientes.
Mercedes y Angel decidieron que era posible probar a terminar un triatlón popular, así que aprovecharon la oportunidad de participar en uno de los organizados por la cadena SER y la Federación Española de Triatlón y, tras una prueba doméstica exitosa, se inscribieron en la competición a celebrar en Madrid el domingo 9 de Octubre.
Lugar: la Casa de Campo de Madrid. El cupo de inscritos cerrado y un ambientazo digno de cualquier competición popular de primer nivel. ¡Cuánto triatleta!
El contraste, no obstante, es brutal. Bicicletas de paseo tipo “Verano Azul” junto a máquinas de profesional con frenos de disco, cambio electrónico y manillar de contrarrelojista. Maillots de triatleta con bañadores Meyba bien subiditos por encima de la tripa (tripón, para ser más exactos). ¿No es un triatlón popular? Pues que cada uno haga lo que pueda.
Cerca de 20 salidas escalonadas según categorías y distancias. Ángel compite a las 11:07 y Mercedes a las 11:15. Les hubiera gustado hacerlo juntos, pero las chicas conforman un grupo aparte.
No se puede decir que no les acompañara la suerte, porque el Lago de la Casa de Campo no es precisamente una piscina climatizada, pero las altas temperaturas de este mes de octubre, permitían nadar sin traje de neopreno y sin quedarse especialmente helado. Eso sí, por lo que cuentan el agua estaba más que turbia. 300 metros de natación para empezar. Algún popular no alcanza la primera boya y ya tiene que reclamar el rescate a las barcas de la organización. Los primeros, mientras, a tope y salen del agua cuando el último no ha llegado a los 100 metros. Ángel sobrevive al barullo con más de un trago de agua. Recorre el tramo entre el Lago y la bici y sale a recorrer el segundo segmento de la competición. Mercedes hace su tramo de natación y comienza los 8 kilómetros de recorrido en bici, por cierto, una bici muy desajustada y con los frenos poco tensos, de manera que debe extremar las precauciones. En el ciclismo se marcan grandes diferencias. No hay más que ver pasar a los que llevan una máquina de carretera adelantando a los que montan en una de montaña. A igualdad de esfuerzo desarrollan una velocidad 10 o 15 kilómetros/hora superior. Ángel termina el ciclismo y sale a correr el último tramo de 2 kilómetros. Poco después Mercedes hace lo propio adelantando varias posiciones más en la carrera a pie. Faltaría más.
La iniciativa de los organizadores parece que ha sido un éxito a juzgar por la gran participación, pero deben intentar controlar un poco más todo el entorno de las transiciones entre las tres pruebas y sobre todo, evitar el trasiego de público que en más de una ocasión pudo molestar e interrumpir a los deportistas.
En cualquier caso hay que felicitarles por la iniciativa y animarles a que continúen con ella.

viernes, 7 de octubre de 2011

BUSCANDO A SUSAN DESESPERADAMENTE




A Susan o a Melitina, Leovigilda, Fidencia, Epigmenio, Adonino Silverio o Basiliano. Me da igual como se llame. Busco quien me cure.
Me lo habéis oído mil veces y me lo volveréis a oír o a leer. Lo difícil de una salir de una lesión es dar con la persona que sepa sacarte del pozo. Es exactamente así. Tú estás en el pozo, más o menos profundo, con el agua por los tobillos o por el cuello, dando voces a ver si pasa alguien y te saca. Alguno mira y te recomienda tal o cual cosa y pruebas. Y sales o te quedas dentro. Otros miran y te echan una cuerda. Y sales o te sigues quedando dentro. Hasta que, por fin, a uno se le ocurre iluminar el pozo con una linterna y te dice donde poner los pies y las manos. Y vas y sales.
Llevo una semana dando voces a todo lo que me dan los pulmones: fisioterapia, traumatología, biomecánica e incluso medicina natural. Todo a la vez. Convocando a la multitud que se asome al brocal. Estamos en ello. Hay que dar un poco de tiempo. Vamos avanzando. Solo tengo una cosa clara: aquí dentro no me quedo.

sábado, 1 de octubre de 2011

CASO GALGO: ¿Y A QUIEN CREO YO AHORA?

La jueza que investiga el caso de presunto dopaje conocido como “Operación galgo” ha decidido anular las pruebas correspondientes a los análisis efectuados a ciertas sustancias encontradas durante la operación. Anteriormente también fueron anuladas las escuchas telefónicas de conversaciones mantenidas entre Marta Domínguez y Alberto García. Según el auto de la jueza, las pruebas no son válidas porque los frascos que contenían las supuestas sustancias dopantes no fueron controlados con el protocolo de custodia que se establece para estos casos.
Es más. La jueza ordena que testifiquen los miembros del equipo de la Guardia Civil que se hizo cargo de la investigación inicial.
Total. Que no me extraña que los de por ahí fuera piensen de nosotros lo que piensan.
La operación Puerto no se cerró o si se hizo fue haciendo añicos la credibilidad del ciclismo y una buena parte de la justicia. La Operación Galgo se cierra destrozando la imagen del atletismo, ensuciando la imagen de uno de sus iconos y terminando por reventar la poca fe que quedaba del sistema judicial. Porque, vamos a ver
¿Cómo puede ser que se exista una Agencia Estatal Antidopaje que no se coordine con los miembros de los cuerpos que están llevando la investigación para evitar los errores que ahora revientan el caso? ¿A qué estamos jugando? ¿Es que alguien piensa que en esto no nos jugamos nada?
¿Cómo puede ser que ahora se levanten sospechas sobre la Guardia Civil en el sentido de pretender inculpar a determinadas personas presentando pruebas manipuladas?
¿Y los intrigantes Pascua Piqueras y Eufemiano Fuentes? ¿Tampoco hay pruebas contra ellos?
¿Otra vez de rositas?
Y lo que más me joroba de todo … ¿A quién creo yo? ¿A los atletas? ¿A la Guardia Civil? ¿A la justicia? ¿A los medios de comunicación? ¿Con que carita me siento yo a ver la próxima competición de atletismo que retransmitan? (Si es que alguna vez lo vuelven a hacer … maldita sea su estampa…).

jueves, 22 de septiembre de 2011

Record del mundo de marathon femenino

Paula Radcliffe: recordwoman mundial de marathón.





La Federación Internacional de Atletismo ha decidido no homologar como record del mundo aquellas marcas conseguidas en carreras mixtas para la prueba de marathón femenino.
Pocas pulgas que rascar tiene el atletismo mundial para meterse en pocilgas a buscar más.
Parece ser que las mujeres que corren junto con los hombres en una prueba de marathón lo hacen con una ventaja de la que no pueden disfrutar si corren en una competición exclusiva de mujeres (Juegos Olímpicos o campeonatos mundiales, por ejemplo).
Bueno, es posible que pueda suponer un beneficio. No lo tengo tan claro. En todas las maratones que yo he corrido he podido comprobar como uno depende de sí mismo al cien por cien y si te faltan las fuerzas, sea en el kilómetro treinta o en el cuarenta, ya pueden tirar de ti o animarte hasta dejarse el resuello que no das más de lo que tienes.
Y puestos a ponerse exquisitos ¿Por qué no se replantean también las marcas conseguidas con liebres en los mitines, frente a las que se realizan en competiciones oficiales? Puestos a dejar al atleta sin ayudas en la búsqueda de la máxima pureza ¿por qué permiten (y pagan) a un corredor salir en un “milqui” a tope, sabiendo que esa “liebre” está haciendo un ochocientos o un mil? ¿No es eso una ayuda extra?

martes, 20 de septiembre de 2011

DE PASIONES, DOLORES Y MAGOS

Este es un blog de corredores, de cosas del correr, de pensamientos, de planes, de resultados, de lo bien que me va a salir tal carrera y de lo mal que ha salido este o aquél entrenamiento. También lo es de dolores y de pasiones. Menos de consejos, porque no soy muy dado a ello, aunque tal vez debiera, por haber visitado ya unas cuantas veces las partes más sórdidas del deporte, aquellas que nos impiden practicarlo: las lesiones.
Precisamente de lesiones es de lo menos que me gustaría escribir, pero es mi estado actual. Sumido en el mayor caos posible.
Me retiene sin correr una fascitis plantar por pie. Lesión molesta, dolorosa, recalcitrante, traicionera … pero vencible. Hace tres años la sufrí y cuatro meses después estaba de vuelta a los entrenamientos. El episodio actual cumple ahora dos meses, así que estoy en plazo. Esto es territorio conocido, igual que el tratamiento y las recaídas, los días buenos que parece que ya estamos al final y los malos en los que todo parece volver al principio. No la doblego … todavía, pero con constancia y paciencia puede que lo vuelva a conseguir.
Me preocupa pero no me asusta.
Para esto otro tengo a mi querida rodilla derecha. Esta parte, proporcionalmente minúscula de mi cuerpo, sí me provoca un temor profundo. Un temor relacionado con la actividad de correr tal como yo la concibo, sus entrenamientos, largos o cortos, duros o suaves, exigentes o relajantes y la competición casi siempre a dar lo mejor de uno mismo, a buscar la satisfacción íntima de saber que has competido al límite de tus fuerzas, a obtener esa recompensa que uno mismo se otorga.
Mi rodilla no está bien.
No sé cuanto de mal está, pero sí sé que, de seguir así, me voy a crear un problema para el futuro. Y eso me asusta lo suficiente como para pensar en parar. En parar del todo.
Un corredor lesionado es, a la vez, el peor y el mejor paciente que un médico pueda encontrar. El peor porque exigimos un tratamiento y una cura. Exigimos el cien por cien de recuperación. Y en el menor tiempo posible. Necesitamos saber que hay luz al final del túnel.
El mejor porque, a cambio de recuperarnos, somos capaces de hacer lo que nos digan por muy duro, doloroso o estrambótico que sea el tratamiento. Si nos tenemos que poner hielo diez minutos, somos capaces de pasar un año en el Ártico desnudos. Si es calor, en el Calahari otro año con abrigo de plumas.
El problema no radica ahí. El problema es encontrar a quien nos cure. Ese mago que resuelva los problemas y deshaga nuestros temores. Esa persona, médico, fisioterapeuta u otorrinolaringólogo que sepa como curar.
Curar, palabra mágica.


En dos semanas visito al médico.


Espero que saque un conejo de la chistera.


sábado, 10 de septiembre de 2011

USAIN BOLT O EL CASO DE LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO EXPULSADA POR PONER EL HUEVO ANTES DE TIEMPO



Lo que pasó en la final de los 100 metros lisos del reciente Campeonato del Mundo de Atletismo de atletismo es una de las mayores cagadas ocurridas en el deporte mundial en los últimos años.
Que un corredor sea descalificado por hacer una salida nula es una faena muy gorda. Que ese corredor sea Usain Bolt va contra el sentido común, el espectáculo, el negocio y la historia del deporte.
Vamos por partes.
Hace años las finales de los 100 metros (y en menor medida del resto de las pruebas de velocidad) estaban precedidas de un ritual que incluía poses chulescas y caritas que iban desde la mirada de odio hasta el repaso de los morros con la lengua (Maurice Green llegaba desde la barbilla hasta la punta de nariz de norte a sur y de oreja a oreja de este a oeste), miradas desafiantes a la cámara, etc. Más que una salida de una carrera parecía una rueda de reconocimiento de forajidos.
Y salidas nulas. Muchas salidas nulas. Seis, ocho, nueve salidas nulas. A los señores de las televisiones (por cierto maldita sea su estampa, que no les he perdonado ni les perdonaré que se les olvide que el atletismo también hay que retransmitirlo) aquello les pareció intolerable y forzaron la situación. Para potenciar el espectáculo hay que evitar tiempos muertos. Suprímanse las salidas nulas. Y la IAAF se plegó. Suspendidas las salidas nulas. Si cometes un error te vas a tu casa.
Episodios de eliminados ha habido en todos los campeonatos. Más o menos dolorosos o sangrantes.
Y así llegamos a la final de los 100 metros del Mundial de Daegu. Allí hay un atleta jamaicano que es el rey de la velocidad, el rey del espectáculo y el motor del negocio. Una mina de oro. Bolt. Usain Bolt. El hombre más rápido del planeta. Un tipo simpático que hace bromas en la pista, con las cámaras de televisión y con sus rivales, capaz por si mismo de llenar un estadio para verle correr, porque todo el mundo sabe que ya es una leyenda del atletismo y del deporte. Un hombre que estará en la cima con otros grandes mitos de esta disciplina como Jesse Owens o Carl Lewis.
Miles de personas han pagado una pasta para verle esa tarde en el estadio. Millones de espectadores en todo el mundo (menos en España, Spain is different) están delante del televisor para ver la carrera.
Y, de pronto, ocurre. Bolt se adelanta al disparo. Inmediatamente se da cuenta de su error. Nadie da crédito a lo que acaba de pasar. Bolt está descalificado. Esa página que iba a escribir para la historia, un nuevo título mundial, se queda en blanco. Tan blanco como se queda él, entiéndaseme el juego de palabras. Las manos en la cabeza, la camiseta arrancada con desesperación. Sin mirar al juez abandona el estadio. No hace falta que nadie le diga nada. Ya lo sabe. Un error. Un solo error y a la calle.
No está el atletismo para desaprovechar talentos como Bolt. No se puede permitir ese lujo por mucho que a los señores que mandan en televisión (maldita sea su estampa) les retrase su programación.
Imaginaos que pasaría en otros casos.
Final de Wimbledon. Nadal al saque frente a Djocovic. Nadal coge una bola, dos, tres, cuatro, suelta dos, se coloca el pelo de un lado, del otro lado, se saca el pantalón de su voraz raja del culo, bota la bola, una, dos, tres, cuatro, cinco veces, la eleva y … red. Segundo saque. Mismo ritual. Un bote, dos, tres, cuatro, la eleva y …red. Doble falta. Se termina el partido.
Comprendo que la televisión exija espectáculo y reducir tiempos muertos. De acuerdo. Pero no se puede ser tan radical para unos deportes (una salida nula en atletismo) y tan permisivo en otros. El error de Bolt le perseguirá toda la vida.


Y no tuvo una segunda oportunidad.


La historia se acordará de esto.