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domingo, 9 de noviembre de 2014

IV CARRERA DE MONTAÑA VILLA DE LA ADRADA: ¿SE PUEDE SENTIR PLACER CUANDO SE TE SALE UN PULMÓN POR LA BOCA?


Las 10:25 de la mañana y estoy dispuesto para la carrera. ¿De montaña? Los corredores de montaña tuercen un poco el gesto. … Una carrera más bien entre un corss y una de montaña. Justo lo que busco y encima la de 10 km. Dejaremos la de 20 para otro año si acaso esto funciona.

Las 10:26. Miro a mi alrededor: zapatillas de montaña, medias de compresión, mallas de compresión, camisetas de compresión, buff, gafas, cinturones con bebida, mochila… Definitivamente otra estética.

Las 10:30. Cuenta atrás y a correr. El primer tramo discurre por el pueblo. Asfalto. Nada nuevo. Kilómetro 1. Todo bien. Salimos a una pista forestal. Nada nuevo. Voy bien, pero me hago la primera pregunta: ¿Voy más fuerte de la cuenta? Me queda mucha cuesta… Primera respuesta: esto es una competición, no te aflojes. Me replico a mi mismo … Si, pero las cuestas… Y me vuelvo a contestar: cuando lleguen ya decidirás.

Encabezo un segundo grupo detrás del primero, de unas veinte unidades, cuando de pronto llegamos a una pequeña garganta que hay que vadear. Me detengo y tanteo las piedras para cruzar, me escurro, me agarro a una zarza, brinco de una a piedra a otra y, mientras tanto, ¡ocho corredores me pasan pisando el agua directamente! , todo para que al final de la última piedra no me quede otro remedio que mojarme los pies. Fantástico. Mis calcetines de algodón (¿Por qué corro hoy con estos calcetines que no me pongo NUNCA?), mis calcetines de algodón se beben todo el agua del arroyo de la que son capaces. Chof chof. ¡Qué pardillo!

Y llega la cuesta. Pies mojados y a remontar. Subimos, pero nada extremadamente duro. Alguna zona más empinada noto los pulmones como los pistones de un coche y los cuádriceps exigiendo más oxígeno. Y el corazón a tope de pulsaciones. ¿Y si esto fuera así tres o cuatro kilómetros? Pero no lo es. En cuanto se suaviza la cuesta recupero pronto. Tranquilo, me digo, no sabes lo que queda por subir. Cruzamos la presa y se abre una pista ancha por la que se corre bien y allí está el desvío de la carrera de 10 km. Los de la larga siguen adelante. Los de la corta comenzamos el descenso. Y el primer tramo es una trocha llena de piedras y barro. Comienzo la bajada e inmediatamente me adelantan dos corredores. Intento mirar donde poner los pies pero no me da tiempo. Intento frenar para ir más despacio y tampoco me da tiempo. Me voy a pegar el tortazo del siglo. Para colmo se me humedecen los ojos del aire o del frio. Fantástico, me digo. Esto sí es una carrera de montaña. Te vas a bautizar saliendo de cabeza de este tramo. Mi centro de gravedad debe pasar del hombro izquierdo a la rodilla derecha en cuestión de segundos. Voy “destartalao”. Pero no. No me caigo. 

Cruzamos otra pequeña garganta, esta vez sin pisar el agua y entro en una pista. ¡Uf! Y ahora voy solo lo que se dice SOLO. Temo equivocarme de camino, pero la señalización me confirma que voy por donde debo ir. Los dos corredores que me han adelantado me han debido sacar 200 metros en los 400 o 500 que tenía la bajada. Pero esto es pista y cuesta abajo y me tiro a todo gas. Salimos a una pista más ancha y veo un corredor delante. A por él. No. Ya no. 

Estamos llegando al pueblo de nuevo y queda una última zona algo más difícil, pero voy tan lejos del que va por delante y del que va por detrás que no arriesgo nada. Bajo tranquilo y entro en el asfalto y poco después en meta. Paro el crono en 44’58’’ y en novena posición de la general y segundo veterano B.

Precioso trazado y fantástica organización. Los mantecados ... ¡buenisimos!.

Y ahora la respuesta a la pregunta inicial: ¿SE PUEDE SENTIR PLACER CUANDO SE TE SALE UN PULMÓN POR LA BOCA? Ummm. No lo he probado lo suficiente, pero una cosa si tengo clara: Tal vez pueda ser divertido, pero conviene saber cuánto vas a tener que subir y bajar. Esto es otra cosa muy diferente a los crosses, al asfalto o a la pista. Esto es otro atletismo. Tampoco sé cómo puede aguantar mi cuerpo estos trotes. Aún así …

Haré otra prueba.

lunes, 20 de octubre de 2014

CARRERA DE LA CIENCIA 2014

carreradelaciencia.com

Treinta y cuatro ediciones de la carrera del CSIC. Pocas carreras en España pueden presumir de semejante longevidad. Tenía ganas de correrla solo por un motivo: el año pasado fue miprimera competición importante después de la fascitis y repetir un año después me parecía una forma bastante armoniosa de concluir una temporada llena de carreras y alejado de dolores y problemas. Algo así como volver al inicio con la esperanza de cerrar un año y abrir otro que ¡por favor! se le parezca.
El pasado año no pude hacer más allá de un par de kilómetros a tope porque la rodilla me dolió mucho después del tortazo de la bici en el ducross de Humanes, pero este año me presentaba en la salida sin dolores ni molestias que me impidieran disfrutar de la carrera.
Eso sí, tenía la “casi” necesidad de bajar de 38 minutos. Una especie de exigencia motivada por la tonta ambición de demostrarme a mí mismo que estoy para esos ritmos y no empiezan a formar parte del pasado … todavía. Esas autoexigencias, tal vez irracionales, con las que convivimos los corredores.  Así que me planteé la carrera de tal manera que la primera mitad debía hacerla en 18’30’’ y la segunda en 19’30’’ … como mucho.
La salida en el CSIC siempre es rápida porque la calle Serrano se hace cuesta abajo, así que no es extraño que el primer kilómetro lo pasara en 3’30’’ y el segundo en 3’35’’. Un ritmo que pronto se ralentizó al allanarse el trazado en la Castellana con el paso por el 3000 en 10’50’’. Me encontraba bien y con ganas de forzar, pero comenzaba a notar que el recorrido no lo iba a poner todo tan fácil. Al paso por el km 5 marcaba 18’32’’. Justo lo planeado, pero sin mucho margen para despistarse. Y ahora comenzaba la zona más difícil. Un par de kilómetros por encima de 4’ para llegar al 8000 en 30’30’’. Dos kilómetros tan solo para meta y otra vez cuesta abajo…
“¡A tope!” … me exigía a mí mismo. Alargando la zancada y procurando correr todo lo deprisa que podía pasé por el km 9 en 34’ 15’’ para terminar en 37’45’’.
Una gran alegría, tanto por el tiempo realizado como por lo que pude disfrutar de la carrera en sí. Puesto 82 entre casi 5000 corredores.
Círculo cerrado. Una temporada en la que he aprendido a disfrutar de las carreras mucho más que antes y a valorar mucho más las sensaciones que el cronómetro.

Y ahora... a seguir con prudencia.

martes, 7 de octubre de 2014

MEDIA MARATÓN DE ÁVILA 2014



8:00 de la mañana. La ciudad que se acostó con la normalidad de un sábado cualquiera se levantaba vestida de Media Maratón Monumental. Vallas, cintas, flechas, carteles y un ir y venir de voluntarios del Ecosport ultimando los detalles. Muchos de ellos trabajando antes de la carrera y después siendo partícipes de ella.

8:30. He recogido mi dorsal y he charlado con unos cuantos corredores. Me invade una cierta sensación de euforia. Hace más de cuatro años que no corro una media maratón, pero no tengo el más mínimo amago de nervios. Vuelvo a casa y me preparo. Una vez más me llama la atención el trabajo del club organizador, hay detalles que pueden parecer pequeños, pero alguien se ha tomado la molestia de hacer para no dejar cabos sueltos. Los imperdibles están pinchados y el chip pegado en cada uno de los 1200 dorsales.

Me voy andando a la salida. Me encuentro con varios vecinos y amigos que me preguntan por la carrera. Allá voy. La línea de meta es un hervidero de voluntarios ajustado vallas y descargando avituallamiento. Cruzo la pasarela que he visto construir todos estos meses atrás y que en unas semanas formará parte de mis circuitos de entrenamiento. ¡Cuanta pasarela para tan poco río!

10:00 En la línea de salida saludo a un montón de corredores. Chusmari, Roberto, Raúl, Eduardo, Encabo, José María, Cristina, Luis, …

Víctor estará al llegar. Cuando pase por aquí llevará una media maratón de hoy más otras catorce de los catorce días anteriores. Está a 21 Km. de alcanzar su reto. Le esperan sus compañeros del Triávila, Mercedes, Alicia, María, Ángel… que le acompañarán en el último tramo de su aventura como han estado haciendo los días anteriores.

Salida.
Es cuesta abajo así que el ritmo de inicio es fuerte. Puente Adaja, San Nicolás. Primer kilómetro en 3’45’’. No es este el ritmo que quiero llevar pero las salidas son siempre rápidas así que mantengo. Se van formando grupos. Encabezo uno de ellos. Siempre me ha gustado correr ahí. El paso por el kilómetro 2 lo hacemos en 7’39’’. Este no es mi ritmo. Tengo muy claro lo que creo que puedo hacer y no quiero reventar en la primera mitad de la carrera. Ralentizo el ritmo. Hay mucha gente  por las calles y me sorprende ver a tanta gente conocida que me anima. Por el kilómetro 3 pasamos en 11’39’’. Mejor. Voy con un grupo de Las Navas del Marqués, del Club Trote Borriquero, que serán después los ganadores al club más numeroso. Buena gente.

En el kilómetro 4 doy alcance a Luís, veterano del Laister, un clásico de toda la vida. Me dice que quiere bajar de 1h 20’. Está claro que uno de los dos va fuera de ritmo porque yo estoy para 1h 24’ como muy requetebién. El kilómetro 5 lo pasamos juntos en 19’43’’. Y así van cayendo poco a poco uno tras otro.
 Nos acercamos a la Muralla y a una subida larga. Mucha gente en el Lienzo Norte animando. El paso por el kilómetro 10 lo hacemos en 39’54’’. Me doy cuenta que va a ser imposible bajar de 1h 24’. Sigo mano a mano con Luís y alternamos los momentos de encabezar un pequeño grupo de corredores. 
Aunque no miro el crono me doy cuenta que las pequeñas cuestas que jalonan la carrera están llevándose segundos que irán apartándome de mi objetivo final. En realidad me importa poco porque me encuentro muy a gusto corriendo. Esto es lo más que puedo hacer y el crono no va a estropear todo lo que estoy disfrutando de este reencuentro con la distancia. Sigue animándome mucha gente conocida. Me empiezan a doler los cuadriceps un montón. El kilómetro 15 lo paso en 1h 00’ 37’’. Luís se ha quedado atrás y me encuentro fuerte para ir a por un grupo que me precede.

Entramos en la parte más revirada de la carrera y con mucho pavés para aumentar la dificultad. Voy atento al corredor que va delante porque el trazado se complica. Kilómetro 18. 1h12’46’’. Voy “reventao”. Sé que queda muy poco y este laberinto de calles me está destrozando los pies y las piernas. Voy perdiendo posiciones pero no alcanzo a pegarme a nadie de los que me cazan, entre ellos los del Trote Borriquero que me funden camino de la calle San Segundo.

Kilómetro 20. Por fin salimos del laberinto y enfilamos la cuesta abajo de la Ronda camino de la meta. 1h 21’ 22’’ y me quedan 1097 metros. La bajada es tan pronunciada como irregular, así que hay un cierto punto de prudencia en las zancadas, a ver donde se pone el pie. La meta está abarrotada de gente.

Entro en 1h 25’22’’ en el puesto 72 muy contento. Muy, muy contento pero no por el tiempo ni por el puesto, que también hace, no quiero resultar falso, pero sobre todo por haber vuelto a correr una media sin los dolores en las rodillas o en los pies… ¡Qué gozada!

Eso si. Tengo los cuadriceps molidos.

Y aún queda lo mejor.  Al poco de las dos horas entra Víctor, acompañado por sus compañeros de club, con su niña cogida de la mano y su hijo pequeño en brazos.
Lo ha conseguido. Quince maratones en quince días.

Una carrera tiene muchos ganadores. Lo he escrito en este blog un montón de veces. A parte del primero en la meta, una carrera tiene tantos ganadores como corredores han cumplido su objetivo y han superado las dificultades del camino.

630 kilómetros después de la primera vuelta que dio a la muralla hace quince días, Víctor está en la meta de su reto.

Él es el gran ganador.


Subo al pódium con la camiseta de su reto. Un pequeño homenaje para todo lo que se merece.

jueves, 25 de septiembre de 2014

III CARRERA ÁVILA SOLIDARIA 2014



5.184 euros es la marca que conseguimos entre todos el pasado sábado en la Carrera Ávila Solidaria. Dicho en término atléticos es Mejor Marca Personal, porque se recaudaron  casi dos mil euros más que el año anterior.
Además hubo record de participación con más de 900 personas inscritas.
Y por último, coincidiendo con que hacía buena tarde, había certamen de magia y varios bodorrios, estaba la ciudad de lo más animada.
Total … un éxito.

El atletismo en Ávila se mueve. Hay cada vez más corredores, pero también hay más iniciativas de todo tipo: nuevos clubes, más organizadores, tiendas de running, grupos de entrenamiento…. Una alegría para los que nos gusta esto.

En cuanto a la carrera, todas las personas con las que hablé reconocieron el buen trabajo de la organización y compartieron la satisfacción de ver cómo se va consolidando en el calendario de carreras de la provincia.

Por lo que respecta a la prueba en sí… a mí se me hizo dura. Las cuestas, el pavés, el ritmo … Salí fuerte, más por el deseo de ir con el grupo que llevaba delante (Ángel, Alfonso, Encabo, Vicente…) que por fuerza en las piernas, que no tenía mucha. El apretón me duró algo más de tres kilómetros, más o menos lo que tardé en llegar a San Vicente. Allí se me agotó el combustible. Reventé.
En el kilómetro 5 (18’45’’) me quedé bastante solo al finalizar la prueba sobre esa distancia, así que comencé la segunda vuelta con la intención de alcanzar definitivamente al grupo que me precedía. Hice un esfuerzo serio hasta la plaza de Italia, donde me di cuenta que no era mi día. Así que desde allí a la meta procuré mantener un ritmo cómodo pero intenso que me permitió llegar en 38’26’’ en el puesto 23º de la general y 2º veterano de mi categoría. 19’41’’ en el segundo 5.000, es decir, casi un minuto más en la segunda mitad de la carrera que en la primera.
Otro 10.000 más en la temporada. He vuelto a perder la cuenta pero deben ir cerca de 10 ya y casi todos entre 37’50’’ y 38’30’’.

Y ahora a mirar a la Media de Ávila, que queda poco para el día 5 de octubre.

lunes, 15 de septiembre de 2014

10 KM POR PAREJAS DE EL FRESNO 2014



Se pueden hacer unas cuantas cosas para conseguir que un 10.000 sea algo diferente. Un poco de imaginación a la búsqueda de algo original fue suficiente para hacer de la carrera de El Fresno una alternativa divertida y atractiva, tanto para los corredores como para el público.

Al final del verano son tantas las carreras que se han venido celebrando que conseguir una inscripción elevada era poco menos que un imposible, pero a poco que funcione el “boca a boca” y si la carrera se mantiene en el calendario (como todos los que corrimos deseamos) será con seguridad una de las más populares de las que se celebran en las cercanías de Ávila.

La organización resultó excelente en un circuito completamente llano de 2,5 km por el casco urbano de El Fresno, ese pequeño pueblo por el que tantas veces hemos pasado, corriendo o en bici, esta vez lleno de gente animando el paso de los corredores.

La carrera se disputaba en tres categorías, masculina, femenina y mixta. La pareja formada por José Antonio y Borja, del Puente Romanillos, se alzó con el triunfo. Por su parte en categoría femenina Pilar y Olga no tuvieron problemas en conseguir la victoria.

Mucho más disputada estuvo la categoría mixta, resultando al final campeones la pareja Roberto Rubén y Cristina.

Mercedes y yo terminamos 18º (5º mixto) con las piernas bastante machacadas aún de nuestras últimas aventuras y Ángel, formando pareja con Sergio, en 9º posición.

Al término de la carrera un avituallamiento muy variado (y para los golosos, entre los que me encuentro, … irresistible) y unas cervecitas por gentileza de los bares locales en un ambiente atlético muy majete.


Enhorabuena a la organización y a esperar la próxima edición.

domingo, 24 de agosto de 2014

III CARRERA ALDEA DEL REY NIÑO 2014




Me lo pasé muy bien.
Creo que con esta frase se resume toda la tarde de ayer.
Me divertí calentando porque lo hice con varios amigos de charla pre-competición.
Mi divertí en la carrera porque me encontraba a gusto y corrí tranquilo y sin agobios, a pesar de estar compitiendo por el podium de veteranos.
Y, desde luego, me divertí al final, en la fiesta post-circuito, con un gran ambiente festivo, música, barbacoa, muchos amigos y un montón de gente con ganas de pasarlo bien.
Y aún lo mejor de todo pasó en el camino de vuelta … pero eso queda para el final.
Era la tercera carrera del circuito, la última, aunque hubo ausencias importantes entre los más destacados de las pruebas anteriores. Aún así Borja se lo tomó en serio y se fue a buscar la meta él solo desde la salida. Por detrás un numeroso grupo con Eduardo Moreno, Zipi, Carlos … y más atrás otro grupo de cinco entre los que estábamos Alfredo, Encabo y yo. Las primeras vueltas por el pueblo fuimos juntos, pero poco después de salir al camino Alfredo se escapaba y Encabo se marchaba detrás. En realidad el que se quedó fui yo, que no puede seguir su ritmo. Más atrás Vicente y el rosario de triatletas abulenses, Juan Carlos…
A partir de ahí comencé a correr a un ritmo muy estable. Me encontraba bien y no tenía más afán que mantener el ritmo y la posición. Sin embargo al entrar de nuevo en el pueblo había recortado al grupo de cuatro que iba por delante de mí casi toda la distancia que me separaba unos minutos antes. Así que… comenzaba una nueva carrera.
Adelanté a Encabo  y me emparejé con otro corredor con el que acabé haciendo el resto de la carrera. Por delante Alfredo se escapaba definitivamente con su enorme raza competidora, dándolo todo, como siempre. Así que entré en meta el 12º y segundo veterano B.
Tan contento.
Mercedes terminó sexta entre las chicas y primera veterana B y poco antes, Alberto había acabado segundo en la carrera de 12-14 años. Así que una tarde redonda de la familia.
Y tras los premios de la carrera, los premios del circuito y el sorteo, una barbacoa buenísima que se curraron de lo lindo los voluntarios de la Aldea del Rey Niño y los organizadores del circuito. Y música. Y baile. ¿Qué más se puede pedir?
No se si puedo hablar en nombre de todos los corredores pero si estoy seguro que la gran mayoría os damos las gracias y os felicitamos por la iniciativa, por la organización, el trabajo y la ilusión de hacer las cosas. Y a los patrocinadores por hacerlo posible. Ánimo para la próxima edición.
Y después de un buen rato de charla con unos y otros y cuando nos volvíamos en coche para casa Alberto me dijo … “Papá… me gusta el atletismo”.
Pues eso… ¿Qué más se puede pedir?

martes, 12 de agosto de 2014

II CARRERA BRIEVA VICOLOZANO 2014



La II edición de la carrera Brieva Vicolozano disputada el pasado domingo fue un éxito. Cada vez corre más gente y además, cada vez la gente corre más.
En torno a 160 atletas tomamos la salida, otra vez a toda pastilla, con Luismi, Borja, Jorge y Roberto disputandose las primeras posiciones como en otras muchas carreras. Otra vez Luismi se llevó la victoria porque lleva un año en un estado de forma extraordinario, con Borja en segunda posición recuperándose de un año muy ajetreado y Jorge imponiéndose a Roberto que venía de competir el día anterior.
Más atrás, la clase media del pelotón, formamos nuestro grupo, esta vez algo más numeroso que en carreras anteriores. Una salida rápida me llevó a pasar en 3:35 el primer kilómetro y mantener el ritmo hasta la salida de Brieva, cerca del kilómetro 4. Allí, ya con el grupo desecho no puede seguir el ritmo de Ángel y Raúl Moreno que se fueron con fuerza en la zona de cuesta y, a duras penas, me puede mantener tras Alfonso. Dos, cuatro, seis metros y acabé por ceder. Me volvió a faltar ese espíritu sufridor que se necesita en los momentos decisivos. Lo cierto es que no tenía muchas más fuerzas pero es una de esas situaciones en las que, en otras épocas pasadas, hubiera peleado hasta el final. Esta vez no. Solo pensar en entrar en Vicolozano al sprint y a tope se me quitaron las ganas de sufrir. Aún así tuve mi momento de apretura al oir cómo se acercaba el corredor que me precedía. Una cosa es no ganar una posición y otra dejar que me la ganen. Así que entré en meta con más fuerza de la que pensaba que pudiera almacenar en las piernas.
Muy buen ambiente al final y otra vez la organización cuidando todos los detalles, un circuito perfectamente señalizado, los premios, el sorteo, el avituallamiento y para colmo obsequiándonos con unas patatas revolconas buenísimas.

Otra carrera que se consolida en el calendario y que comienza a atraer a gente de otras provincias.

lunes, 4 de agosto de 2014

CARRERA POPULAR NARRILLOS DE SAN LEONARDO 2014


Lo mejor de estas carreras es la gente. 
La gente que lo organiza en primer lugar. Como siempre. Sin ellos no existiría la carrera y merecen el reconocimiento que muchas veces los corredores no les damos. 
Toda la gente que colabora desinteresadamente y pone su ilusión en que quedemos satisfechos del recorrido, del avituallamiento, de los premios… Y a Alfredo que esta vez no puedo correr pero que hace de todo, hasta cantar los números del sorteo a gritos cuando el micrófono no funciona. 
De la gente del pueblo que se hacen cómplices por un día de esa gente que viene a correr, llena el pueblo de coches, a veces sin mucho miramiento de donde queda, y se adueña de las calles por un rato. 
Y de la gente que corre. Momentos para compartir, para comentar, para quedar a entrenar o para la próxima cita. Casi todos conocidos y los que no lo son, lo irán siendo. 
La salida fue muy rápida. Borja, Luismi, Roberto y Jorge se encargaron de ello. Por detrás un numeroso grupo de habituales a la carrera, Eduardo, Olivares, David, Diego, Carlos, Zipi... 
Por mi parte traté de coger a Ángel en la primera subida de tierra, pero no fui capaz. En la bajada se me escapó unas decenas de metros más, aunque en el pueblo al comenzar la segunda vuelta le di alcance, para perderle de nuevo en la subida por la carretera. A partir de ahí hice lo que pude, pero sin mucho éxito. No cedía un metro. 
Ya iba a tirar la toalla y no forzar mucho cuando un seguidor en bici de la prueba empezó a animarme… “vamos Ángel” “Venga que subes al podium”…. No andaba yo mucho en ver como serían las clasificaciones, pero se me hacía un poco raro quedar entre los tres primeros de la categoría con tanta gente por delante. “Venga que soy seguidor de tu blog”. Y ahí sí. Ahí sí me dio en el punto. Será tal vez un fleco de vanidad… pero me gustó que me reconociera por estas historias. "¿Cómo te llamas?" le pregunté. “José”. 
Pues José está lesionado y no puede correr, pero va a las carreras a animar y a dar una vuelta en bici. Así que José, ahora me toca a mí: Ánimo. Recupérate pronto y vuelve a las carreras. Ya sabes que cuando se vuelve se hace con más ganas, más ilusión y se disfruta más. Cabeza, sensatez y constancia. 
Y, es verdad, subí al podium. Segundo en categoría de veteranos de más de 45, con Encabo y Alfonso, dos ilustres del pelotón abulense. 
Mercedes primera de su categoría y Alberto en infantiles. Y Ángel que me volvió a ganar y ya vamos 11-4. Y a seguir con el verano ce carreras.

lunes, 7 de julio de 2014

II CARRERA POPULAR DE RIOFRIO 2014



¡Caramba qué cuestas!

Me pasé los siete kilómetros y medio de carrera sufriendo, cuando tocaba cuesta arriba porque no me iban las piernas y cuando dió la hora de volver por el mismo camino, cuesta abajo, porque me retumbaban todos los menudillos.

65 corredores en la línea de salida. Para mí un trazado inexplorado, aunque conociendo la zona, ya me hacía el parecer de que la cosa no sería muy llana.

Una salida rápida para ver cómo Ángel se me escapaba de inicio. Después, 1,5 kilómetros más allá cogía a Pedrito Laister y poco después, al pie de la primera subida a Ángel. Para entonces ya notaba yo que no tenía piernas, así que procuré subir a ritmo, pero me estaba dejando el resuello y apenas me daba para mantener el ritmo.

Poco antes de llegar al kilómetro 4 no tuve más remedio que aflojar y dejar escapar a Ángel y en la bajada contemplar cómo se lanzaba a tope a dar caza a los tres corredores que iban por delante.

Si sufrí en la subida, en la bajada aún lo pasé peor. El terreno muy irregular, pequeños barrancos  y con muchas piedras obligaba a mantener una atención muy especial para ver donde se ponía el pie.

Mantuve un intenso duelo con un corredor que me acompañaba hasta que en un tramo nos fuimos los dos hacia el centro para pisar en la misma zona y chocamos. No pasó nada pero yo “levanté el pie”. Desde ese momento me dejé llevar conservando la posición aunque muy castigado por el esfuerzo.

La carrera se la llevó una vez más Roberto Jimenez, acompañado en el pódium por Luismi Sanchez y Jorge Blazquez. Ángel fue séptimo y yo decimoprimero.


Otra carrera más, buen ambiente y la presencia de Eugenio Hernández Galán, una de las personas a las que más admiro y respeto dentro de este mundo de las carreras.

viernes, 4 de julio de 2014

CARRERA POPULAR DE MARTIHERRERO 2014




Otra carrera de verano. Esta vez en  Martiherrero, cerca de Ávila y con fresquito por la mañana.

Comenzaron los pequeños y, entre los más grandes de éstos, estaba Alberto, que ganó su carrera imponiéndose desde el primer metro.

Y después los mayores, 85 corredores en la línes de salida, Mercedes, Ángel y yo entre ellos.

De inicio se formó un grupo delantero entre los que estaban Roberto Jiménez, Borja, que corría en casa, delante de sus paisanos y David, que al final completarían el pódium en ese orden. Entre medias algún corredor suelto y más atrás un segundo grupo entre los que había muchas camisetas azules del Puente Romanillos, por donde transitaba yo a remolque de Josemi y Ángel, que esta vez corrieron muy bien. En la segunda vuelta perdí contacto con ellos y el resto de la carrera fui a ritmo a ver si pillaba a algún rezagado.

Al final Ángel fue 9º y yo 13º a casi un minuto de distancia… (¡¡¡¡cáspita, repámpanos y retruécanos!!!!) Y con esto la cosa se pone 9-3 a su favor en la temporada. ¡Uf! ¡Me va a costar remontar!

Mercedes por su parte fue 6º entre las mujeres.

Y luego, resultamos ser los tres terceros de nuestras respectivas categorías, así que la familia Iglesias-Fontán subió al pódium cuatro veces a saludar como los toreros.

Otra vez más un gran ambiente y una charleta con los corredores  amiguetes para compartir entrenamientos y otras competiciones.

Por cierto … he empezado a entrenar algunos días por la mañana tempranito, a eso de las 7. Si alguien se anima… compartimos amaneceres. Os aseguro que en el verano es la mejor hora del día.


Y mañana … a Riofrio.

jueves, 26 de junio de 2014

UNA DE DESQUITE: LOS 10 KM DE LA VOLTA A PEU A BENIPARRELL


foto www.cronorunner.com

Después del chasco del 10.000 en la pista de Valladolid lo mejor era buscar otra carrera con la que mejorar las sensaciones y alejar el mal sabor. Y la ocasión se presentó en la localidad valenciana de Beniparrell, donde el pasado sábado 21 se celebraba la XVIII edición de su carrera popular.
Las carreras en la Comunidad Valenciana son una verdadera fiesta. El calendario de carreras está plagado de acontecimientos todos los fines de semana, carreras populares, de montaña, duatlones y triatlones, nocturnas, marchas a pie… una oferta inigualable para los deportistas que disfrutan con estas cosas del correr.
Podría pensarse que, con tanta oferta, las carreras no tendráin mucha “clientela”, pero no es así. Por aquí hay mucha gente que corre y en cada localidad, un club de corredores ... o más de uno.
En Beniparrell nos juntamos casi 550 atletas y estoy seguro que habría representación de cincuenta o sesenta clubes diferentes.
Mercedes, Ángel y yo nos presentamos en la salida, con mucho calor y un recorrido entre las calles del pueblo y las huertas aledañas.
Ángel y yo salimos juntos y deprisa. 3’35’’ el primer kilómetro y 7’15’’ el paso por el segundo. Después estabilizamos el ritmo, pero Ángel en el km 4 se quedó, víctima de una temperatura  que superaba los 28 ºC. Desde ese momento mi objetivo se convirtió en no perder posiciones y dar alcance a un grupo que se encontraba a unos 50 metros por delante.
El paso por el kilómetro 5 lo hice en 18’ 36’’.
Continuaba mi lucha por dar alcance al grupo, en el km 7 estuve muy cerca de conseguilo, a menos de 10 metros, pero sufrí un bajón en el ritmo que me costó recuperar. A falta de un kilómetro entramos de nuevo en las calles del pueblo, donde intenté de  nuevo forzar. El último kilómetro, en 3’ 38’’ me permitió bajar otra vez esta temporada de los 38’. 37’52” en el puesto 29 y 5º veteranos de +45.
Ángel entró algo más atrás, siendo 4º en categoría junior.
En la meta nos juntamos y fuimos en busca de Mercedes. Para nuestra sorpresa, apenas a 200 m de la llegada nos la encontramos en pleno esfuerzo final para terminar en unos excepcionales 46’46” y 2ª entre las veteranas B. Una marca muy buena a pesar de su rodilla. Se ve que el entrenamiento de la natación y la bici también vale para correr.

domingo, 15 de junio de 2014

Y... ¿QUÉ PASÓ CON ESE 10.000?



Pista de atletismo  Río Esgueva de Valladolid. 
20:00 en punto. 
Campeonato de Castilla y León de 10.000 categoría veteranos.
Tomamos la salida 14 corredores y dos corredoras. 10.000 metros por delante. 25 vueltas.
Transcurridos 50 metros, (cincuenta, no me equivoco) ya estoy solo. Dudo unos instantes si pegarme a JIme y a Ricardo, pero sé que ese no es mi ritmo. Queda mucho por correr, en realidad queda toda la carrera. Mi plan es hacer cada vuelta en 1’31’’ o cosa así, para estar en torno a los 38’ 20’’.
Cuatro vueltas me dura el plan. Cuatro. 1600 metros. A partir de ahí entro en un ritmo anodino, cansino, pegajoso, aburrido …
El fuerte viento sopla en contra en la recta de meta y, como siempre, entorpece mucho más de lo que ayuda en la recta contraria.
Miro el crono un par de veces más al pasar por meta, pero ver lo que me estoy alejando de las previsiones me obliga a dejar de hacerlo. Tan solo el paso por el 5000 me da una referencia … desalentadora.
Empiezo a ser doblado y a doblar. Tampoco me ayuda mucho porque los ritmos son muy dispares.
Pasan las vueltas, de las que llevo rigurosamente la cuenta para evitar errores.
Sé que la pista no perdona, que no da tregua y que te castiga con segundos lo que tú no das en la carrera. También sé que podría ir más deprisa, mucho más deprisa, cinco o seis segundos más rápido por vuelta, pero ni en la cabeza ni en las piernas encuentro esa fortaleza que hay que tener para sufrir uno o dos puntos más. Así que dejo pasar las vueltas y, con ellas, el crono se apresura a penalizar mi falta de entrega.
Cuando entro en meta y miro el crono mezclo el alivio con la decepción.
Jime, Miguel y Aurora, los otros tres abulenses, debutantes en competiciones en pista lo han hecho muy bien y además han sabido disfrutarlo.

¿Volveré a correr otro 10.000 en pista?
¿Algún día volveré a estar lo suficientemente loco?

viernes, 13 de junio de 2014

CAMPEONATO DE CASTILLA Y LEON DE 10.000 VETERANOS



Creo recordar que juré que no lo volvería a hacer. Algo en mi memoria me dice que es así .

Pero … ¡¡¡qué demonios!!!. Un reto es un reto. Hace unos días Jime me mandó un wasap. … ¿Correrías el 10.000 en pista del campeonato de veteranos de Castilla y León?

Entonces recurrí al Archivo Histórico Provincial, al NO-DO y a los Anales del Atletismo para confirmar que, efectivamente, hace … 32 años, corrí no uno, si no dos diezmiles en pista. Junio de 1982. En el INEF de Madrid. Liga Provincial de Clubes. Y ahí me quedo. Solo un dato más… debí sufrir la del camello porque no volví a repetir.

Se ve que ahora, 32 años después y una vez perdida la memoria, voy a refrescar sensaciones.

El sábado, a las 20:00, en la pista del Rio Esgueva de Valladolid me enfrentaré otra vez a las 25 vueltas a la pista.

Y vosotros preguntareis… ¿Y qué? ¿Qué tiene de especial? ¿Qué tiene de malo? ¿Qué tiene de diferente?

Nada. No tiene nada de especial y no tiene nada de malo. Pero si hay algo distinto.

La diferencia entre correr un diez mil en pista y correrlo en ruta es, tan solo, que en la pista se corre contra un crono. Da igual que vayas más acompañado o más solo. Corres contra el tiempo. Y cada zancada, cada metro es siempre igual. 25 vueltas. Una alfombra de tartán rosa. Si te quedas solo sufres. Si vas chupando rueda, también. En pista, la marca importa. Peleas por unos segundos. Unos segundos que se te van con una distracción, con un ritmo demasiado cómodo, con la cabeza pensando en otra cosa. En pista no es lo mismo hacer 37’30’’ que hacer 38’00’’. No es lo mismo aunque la diferencia sea solo de medio minuto. Y esa diferencia es poco más que un segundo por vuelta de velocidad. O sea, un despiste, una falta de concentración…

Y ahí está el reto. Volver a sentir esa sensación de la pista.

Jime ... ¿por qué lo hisistes?


Jime ...allá vamos.

domingo, 8 de junio de 2014

II CROSS DE VILLAFLOR 2014. UNA CARRERA ESPLENDIDA.




Pum!!! Y a correr.
Una línea de salida y llegada, unos corredores, un circuito y alguien que te diga por donde tirar en los puntos donde puede haber dudas.
Con eso basta. Y todo lo demás es un generoso esfuerzo que hacen unas cuantas personas por organizar la carrera de su pueblo. Y en Villaflor ese esfuerzo se ha traducido en una carrera espléndida, con un recorrido diferente y unas atenciones al corredor de lo más agradable. Por mi parte he fichado al panadero de Santo Tomé de Zabarcos.

Pum!!! Y a correr.

Estaba en la segunda línea y me ha sorprendido la rapidez con que unos cuantos han salido. En 100 metros Ángel y Josemi me han debido sacar veinte o treinta. Quería ir con ellos ... pero...Así que me he puesto a mi ritmo y a correr. Me encontraba fatal calentando, pero luego, en la carrera no he notado la pesadez de piernas que da el montar en bici. Los primeros dos kilómetros eran llanos y después otros dos con cuestas, alguna algo más fuerte, en las que he recuperado unas cuantas posiciones, hasta encontrarme de nuevo con Ángel y Josemi. Después una prolongada bajada que nos llevaba al pueblo, a la meta. Ángel y yo nos hemos echado un mano a mano hasta la última bajada ya entre las casas, en donde me ha dejado atrás. No hay respeto. Ni piedad. Ya le pillaré en otra.
Aunque en el fondo eso es lo de menos. Lo más importante es volver a correr sin miedo a lesiones. Hace dos años no podía caminar. Hace uno me atreví a salir en esta carrera, era mi vuelta a la competición. Y ahora … me basta y me sobra con pasarlo bien.
Y después… ese ratito de charlar con los corredores y repasar el calendario, los entrenamientos, los dolores y los planes para el futuro. Vamos… el tercer tiempo.
No he querido irme de Villaflor sin darle las gracias a la alcaldesa por organizar la carrera, por ese esfuerzo altruista de marcar una línea de salida, un recorrido y una meta… y todo lo demás.
Y a correr.

Llega el verano. Llegan las carreras de los pueblos.

martes, 6 de mayo de 2014

REXONA STREET RUN MADRID 2014



Tenía ganas de volver a correr en Madrid. Y la ocasión no se hizo esperar.
Una mañana soleada y una temperatura extraordinaria en la salida de la Rexona Street Run. Más de 2000 personas dispuestas a correr por una de las zonas más emblemáticas de la capital, el Retiro, Serrano, Colón, Puerta de Alcalá, Atocha….
Unos minutos antes de las 9:30 me coloco en la línea de salida. Ya hay mucha gente preparada y no quiero salir muy atrás. Miro a mi alrededor y … noto cómo instantáneamente me abandona el desodorante, permítaseme la figura lingüística, cualquiera que esta sea, aprovechando el patrocinador de la prueba.
Quede claro antes de nada que a mí me importa poco donde se ponga cada uno para salir.
Quede tan claro que lo voy  a repetir: allá cada uno lo que haga.
Eso si … Si te pones delante, entonces sal deprisa. Más que nada por evitar problemas: por detrás va a quedar gente que corre a 3’30’’ o 3’45’’ y tú no puedes salir el primero a 5’30’’. No puedes porque te juegas una caída, tuya o del vecino.
Esta es la situación. Delante de mi tengo un tipo con unos auriculares, desconozco si espera oír el disparo de salida o se guiará por el humo, pertrechado con una mochila de la que sale un tubito con el que, imagino, espera mantener un nivel de hidratación adecuado a lo largo de la prueba. Son 10 kilometros, no el maratón del Sahara, pienso para mi, pero también es cierto que cada uno puede hacer lo que le venga en gana y llevar a la espalda el petate de Rambo.
Un poco más allá veo a otro tipo con un forro polar puesto y pantalones largos, estamos a unos 18 ºC a las 9:30 de la mañana y no parece que vaya a ver un cambio brusco de tiempo. Casi en primera línea una mujer mayor de pelo blanco (puede ser Joan Benoit, no prejuzguemos) y un grupito de chicas con pinta de no haber corrido apenas alguna carrera. Y de pronto junto a mí se sitúa otro joven, también pertrechado con una mochila. ¿Qué llevará? Me pregunto. Es una carrera de 10 kilómetros, tal vez un bocadillo de panceta por si le asalta una pájara, una sudadera, un ahuyentador de perros… ya sabemos que en el retiro hay mucho que anda suelto… ¿Qué llevará?. Para rematar la instantánea de la salida, su amigo le palmotea la espalda… “¡Bienvenido al mundo de las carreras populares!”.
Olé.
Así que … disparo y a correr. No llevamos ni quince metros y ya estamos saltando unos por encima de otros. Alguien ha tropezado  y queda la manada entera por pasar. Empujones, manotazos, …
Tal vez el speaker, que lleva una hora diciendo lo emocionante que es esto, que quedan sucesivamente 48 minutos, 46 minutos, 45 minutos y así la cuenta atrás entera y que hace un día  maravilloso para correr, podía haber dedicado un momentito a recordar que es prudente colocarse en la salida en la zona en la que cada uno estima que puede andar según su tiempo esperado. Y a lo mejor así no pasa lo que pasa cada vez que nos juntamos unos cuantos cientos o miles a correr.  Al final cada uno tendrá su tiempo neto y no se pone en peligro a nadie. Afortunadamente el paseo de coches del Retiro es ancho y pasamos el trago de la mejor manera posible.
Corro … casi todo lo que puedo, pero noto que no me pongo a tope. Es una especie de prudencia que me impide darlo todo. No sé muy bien por qué… y tampoco me importa mucho. Otro 10.000 más en la temporada y otra vez 38’22’’. Ya al paso del kilómetro 5 veía que el tiempo no iba a ser muy distinto de lo habitual esta campaña. Lo pasé en 18’53’’, a pesar de que la primera parte de la carrera era más suave que la segunda. En cualquier caso las cuestas de Alcalá y sobre todo Alfonso XII y la subida al Ángel Caído se me hicieron muy duras.

67º de la general sobre 2035 corredores no está nada mal y 2º en categoría de +50 tampoco. Así que me vuelvo contento para casa. Tras un ligero rayo de decepción me obligo a reconocer que hace un año, hace exactamente un año, estaba caminando 4’ y corriendo 10’ para volver a ser corredor. Así … es fácil acabar satisfecho. 

viernes, 25 de abril de 2014

XIV CARRERA POPULAR DEL RESUCITADO

Foto: Cofradia Cristo Resucitado


Comenzar un 10.000 pasando el primer kilómetro en 3’30’’ y haciendo el último en 4’ 03’’ puede estar bien para un novato. Pero esta era mi sexagesimoquinta carrera sobre la distancia. Se dice pronto, 65 carreras sobre 10.000 metros. Peor aún cuanto tenía pensado hacer todo lo contrario.  Me encontraba cansadillo y sin muchas ganas de forzar a tope, así que lo mejor sería empezar tranquilo y acabar fuerte. Ir viendo un poco cómo iban la cosas antes de darlo todo. 

Pero en cuanto dieron la salida, a través de un cohetazo, salimos disparados. Todos. El ritmo fue muy alto desde el comienzo y siempre te dejas llevar un poco por la gente. En seguida Ángel y yo nos juntamos. Al paso por el primer mil vi que el ritmo era insostenible y nos descolgamos del grupo en el que transitábamos.

Perdimos algunas posiciones más y estabilizamos la marcha en torno a los 3’45’’. A partir de ese momento comenzamos a remontar puestos. El circuito, sin ser excesivamente duro, tenía tramos de cuesta que se hacían sentir en las piernas. El paso por la mitad de la carrera lo hicimos en 18’33’’. 

Seguíamos recuperando posiciones, pero a ambos se nos estaban pegando los kilómetros en las zancas más de la cuenta. En realidad yo estaba disfrutando enormemente de correr con mi hijo. Y todo el rato juntos… hasta el kilómetro 8, momento en el que Ángel se quedó unos metros. 

En el paso por San Antonio, en un tramo de ida y vuelta, nos cruzamos con los primeros. Pude ver a Borja, Olivares, Jime, Saúl, Alfonso, Encabo,… haciendo una carrera enorme. En la cuesta hacia la Avenida de Madrid  me distancié cuarenta metros de Ángel. Pensé que sería una distancia insalvable para él porque le vi flaquear, sin embargo en la bajada amplió la zancada y metro a metro me recuperó toda la distancia, hasta entrar en los últimos 500, en los que me sacaba 25 metros de los que no fui capaz de recortarle ni uno solo. 38’09’’ para él en el puesto 26º y primer promesa y 38’15’’ para mí y 27º de la general.


La mañana la comenzó Alberto corriendo la carrera de “medianos”. No se le dio nada bien, pero por lo menos aprendió que hay que atarse bien las zapatillas antes de salir, porque a los pocos metros le descalzaron y anduvo peleándose con la zapatilla media carrera.

También me parece importante destacar la presencia de unas decenas de corredores de la Escuela de Policía. Se nota mucho en la ciudad que antes eran miles y ahora son unos pocos cientos los alumnos de la Academia así que fue bonito volver a ver un grupo numeroso y además compitiendo.


Y con esta se cumplen catorce ediciones de esta prueba, gracias al entusiasmo y las ganas de la Cofradía del Cristo Resucitado y de los amigos que están siempre ahí. Muchas gracias y a por la XV.