jueves, 22 de septiembre de 2011

Record del mundo de marathon femenino

Paula Radcliffe: recordwoman mundial de marathón.





La Federación Internacional de Atletismo ha decidido no homologar como record del mundo aquellas marcas conseguidas en carreras mixtas para la prueba de marathón femenino.
Pocas pulgas que rascar tiene el atletismo mundial para meterse en pocilgas a buscar más.
Parece ser que las mujeres que corren junto con los hombres en una prueba de marathón lo hacen con una ventaja de la que no pueden disfrutar si corren en una competición exclusiva de mujeres (Juegos Olímpicos o campeonatos mundiales, por ejemplo).
Bueno, es posible que pueda suponer un beneficio. No lo tengo tan claro. En todas las maratones que yo he corrido he podido comprobar como uno depende de sí mismo al cien por cien y si te faltan las fuerzas, sea en el kilómetro treinta o en el cuarenta, ya pueden tirar de ti o animarte hasta dejarse el resuello que no das más de lo que tienes.
Y puestos a ponerse exquisitos ¿Por qué no se replantean también las marcas conseguidas con liebres en los mitines, frente a las que se realizan en competiciones oficiales? Puestos a dejar al atleta sin ayudas en la búsqueda de la máxima pureza ¿por qué permiten (y pagan) a un corredor salir en un “milqui” a tope, sabiendo que esa “liebre” está haciendo un ochocientos o un mil? ¿No es eso una ayuda extra?

martes, 20 de septiembre de 2011

DE PASIONES, DOLORES Y MAGOS

Este es un blog de corredores, de cosas del correr, de pensamientos, de planes, de resultados, de lo bien que me va a salir tal carrera y de lo mal que ha salido este o aquél entrenamiento. También lo es de dolores y de pasiones. Menos de consejos, porque no soy muy dado a ello, aunque tal vez debiera, por haber visitado ya unas cuantas veces las partes más sórdidas del deporte, aquellas que nos impiden practicarlo: las lesiones.
Precisamente de lesiones es de lo menos que me gustaría escribir, pero es mi estado actual. Sumido en el mayor caos posible.
Me retiene sin correr una fascitis plantar por pie. Lesión molesta, dolorosa, recalcitrante, traicionera … pero vencible. Hace tres años la sufrí y cuatro meses después estaba de vuelta a los entrenamientos. El episodio actual cumple ahora dos meses, así que estoy en plazo. Esto es territorio conocido, igual que el tratamiento y las recaídas, los días buenos que parece que ya estamos al final y los malos en los que todo parece volver al principio. No la doblego … todavía, pero con constancia y paciencia puede que lo vuelva a conseguir.
Me preocupa pero no me asusta.
Para esto otro tengo a mi querida rodilla derecha. Esta parte, proporcionalmente minúscula de mi cuerpo, sí me provoca un temor profundo. Un temor relacionado con la actividad de correr tal como yo la concibo, sus entrenamientos, largos o cortos, duros o suaves, exigentes o relajantes y la competición casi siempre a dar lo mejor de uno mismo, a buscar la satisfacción íntima de saber que has competido al límite de tus fuerzas, a obtener esa recompensa que uno mismo se otorga.
Mi rodilla no está bien.
No sé cuanto de mal está, pero sí sé que, de seguir así, me voy a crear un problema para el futuro. Y eso me asusta lo suficiente como para pensar en parar. En parar del todo.
Un corredor lesionado es, a la vez, el peor y el mejor paciente que un médico pueda encontrar. El peor porque exigimos un tratamiento y una cura. Exigimos el cien por cien de recuperación. Y en el menor tiempo posible. Necesitamos saber que hay luz al final del túnel.
El mejor porque, a cambio de recuperarnos, somos capaces de hacer lo que nos digan por muy duro, doloroso o estrambótico que sea el tratamiento. Si nos tenemos que poner hielo diez minutos, somos capaces de pasar un año en el Ártico desnudos. Si es calor, en el Calahari otro año con abrigo de plumas.
El problema no radica ahí. El problema es encontrar a quien nos cure. Ese mago que resuelva los problemas y deshaga nuestros temores. Esa persona, médico, fisioterapeuta u otorrinolaringólogo que sepa como curar.
Curar, palabra mágica.


En dos semanas visito al médico.


Espero que saque un conejo de la chistera.


sábado, 10 de septiembre de 2011

USAIN BOLT O EL CASO DE LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO EXPULSADA POR PONER EL HUEVO ANTES DE TIEMPO



Lo que pasó en la final de los 100 metros lisos del reciente Campeonato del Mundo de Atletismo de atletismo es una de las mayores cagadas ocurridas en el deporte mundial en los últimos años.
Que un corredor sea descalificado por hacer una salida nula es una faena muy gorda. Que ese corredor sea Usain Bolt va contra el sentido común, el espectáculo, el negocio y la historia del deporte.
Vamos por partes.
Hace años las finales de los 100 metros (y en menor medida del resto de las pruebas de velocidad) estaban precedidas de un ritual que incluía poses chulescas y caritas que iban desde la mirada de odio hasta el repaso de los morros con la lengua (Maurice Green llegaba desde la barbilla hasta la punta de nariz de norte a sur y de oreja a oreja de este a oeste), miradas desafiantes a la cámara, etc. Más que una salida de una carrera parecía una rueda de reconocimiento de forajidos.
Y salidas nulas. Muchas salidas nulas. Seis, ocho, nueve salidas nulas. A los señores de las televisiones (por cierto maldita sea su estampa, que no les he perdonado ni les perdonaré que se les olvide que el atletismo también hay que retransmitirlo) aquello les pareció intolerable y forzaron la situación. Para potenciar el espectáculo hay que evitar tiempos muertos. Suprímanse las salidas nulas. Y la IAAF se plegó. Suspendidas las salidas nulas. Si cometes un error te vas a tu casa.
Episodios de eliminados ha habido en todos los campeonatos. Más o menos dolorosos o sangrantes.
Y así llegamos a la final de los 100 metros del Mundial de Daegu. Allí hay un atleta jamaicano que es el rey de la velocidad, el rey del espectáculo y el motor del negocio. Una mina de oro. Bolt. Usain Bolt. El hombre más rápido del planeta. Un tipo simpático que hace bromas en la pista, con las cámaras de televisión y con sus rivales, capaz por si mismo de llenar un estadio para verle correr, porque todo el mundo sabe que ya es una leyenda del atletismo y del deporte. Un hombre que estará en la cima con otros grandes mitos de esta disciplina como Jesse Owens o Carl Lewis.
Miles de personas han pagado una pasta para verle esa tarde en el estadio. Millones de espectadores en todo el mundo (menos en España, Spain is different) están delante del televisor para ver la carrera.
Y, de pronto, ocurre. Bolt se adelanta al disparo. Inmediatamente se da cuenta de su error. Nadie da crédito a lo que acaba de pasar. Bolt está descalificado. Esa página que iba a escribir para la historia, un nuevo título mundial, se queda en blanco. Tan blanco como se queda él, entiéndaseme el juego de palabras. Las manos en la cabeza, la camiseta arrancada con desesperación. Sin mirar al juez abandona el estadio. No hace falta que nadie le diga nada. Ya lo sabe. Un error. Un solo error y a la calle.
No está el atletismo para desaprovechar talentos como Bolt. No se puede permitir ese lujo por mucho que a los señores que mandan en televisión (maldita sea su estampa) les retrase su programación.
Imaginaos que pasaría en otros casos.
Final de Wimbledon. Nadal al saque frente a Djocovic. Nadal coge una bola, dos, tres, cuatro, suelta dos, se coloca el pelo de un lado, del otro lado, se saca el pantalón de su voraz raja del culo, bota la bola, una, dos, tres, cuatro, cinco veces, la eleva y … red. Segundo saque. Mismo ritual. Un bote, dos, tres, cuatro, la eleva y …red. Doble falta. Se termina el partido.
Comprendo que la televisión exija espectáculo y reducir tiempos muertos. De acuerdo. Pero no se puede ser tan radical para unos deportes (una salida nula en atletismo) y tan permisivo en otros. El error de Bolt le perseguirá toda la vida.


Y no tuvo una segunda oportunidad.


La historia se acordará de esto.

martes, 6 de septiembre de 2011

LA FINAL DEL 1500 MASCULINO EN DAEGU 2011





Una gran carrera de Manuel Olmedo. ¡Lastima que se escapara la medalla!. Existe un abismo en cuanto a reconocimiento público en esas 25 centésimas que le separaron del estadounidense Centrowitz. La remontada en el último 200 parecía que le conduciría al podium, pero el americano le aguantó bien.


El 1500 español es la única disciplina que ha estado al nivel esperado.

domingo, 4 de septiembre de 2011

CAMPEONATO DEL MUNDO DE ATLETISMO: Y LOS ESPAÑOLES VIENDO TELENOVELAS



Video de la RAI de la final de 1500 m femenino






Han debido ser unos grandes Campeonatos del Mundo de Atletismo. O no. Vaya usted a saber, porque los españoles nos hemos quedado sin verlo. Vaya vergüenza para los dirigentes de las televisiones públicas españolas (por cierto, de esas que tenemos por decenas para mayor gloria de nuestros políticos que ahora no saben a quién endilgárselas). Que las cadenas privadas no lo retransmitan es una decisión que forma parte del Consejo de Administración de una empresa. Allá ellos con sus inversiones. Si tiene que pagar por algo que considera que no le va a reportar beneficio está en su derecho de no adquirirlo. Pero las televisiones públicas están para dar un servicio público y retransmitir el mayor acontecimiento del atletismo ¡que se celebra cada cuatro años!, debería estar entre sus prioridades.

Los primeros días busqué en Teledeporte las imágenes de las pruebas. Pronto entendí que no iban a retransmitirlo. Carreras de motos, de coches, de camiones, saltos de acantilados, hombres forzudos, vela, futbol sala, … cualquier cosa menos atletismo. La explicación de una compra de derechos y toda esa mandanga ya la conocemos los aficionados del atletismo. Y cuesta tragársela otra vez después de tanto tiempo. En el resto de los países europeos se ha visto incluso a través de canales privados que han llegado a acuerdos con los propietarios de tales derechos. Pero este país presume de ser diferente. Si. Debemos serlo. Un poco más incultos desde el punto de vista deportivo. Si fuera futbol estarían negociando hasta encontrar una solución. Pero solo es atletismo. Demasiado para las cabezas de quien manda en el cotarro. ¿Atletismo? Bah. Eso no vende.


Desde que el hombre como especie, se bajó del árbol (algunos no parece haberlo conseguido todavía) no ha parado de correr. Por supervivencia, para huir, para cazar, para conquistar. Tampoco de saltar y lanzar.


Bah, solo es atletismo. Pongamos otra vez un partido de futbol (el Croaia -Georgia de sub-21 puede valer).


En realidad puede valer cualquier partido de futbol.

Así que nos quedamos sin ver a los grandes del atletismo y tal vez a algunos de ellos no les volvamos a ver nunca más en competición. El mejor campeonato sin eco alguno en los informativos en España.


Lo que no se ve no existe.


Valiente gentuza estos de la tele.


Valiente mierda.

miércoles, 24 de agosto de 2011

CAMPEONATOS DEL MUNDO DE ATLETISMO: PREPARADOS, LISTOS…




A la vuelta de la esquina.
Se presentan unos campeonatos apasionantes.

Esta vez parece que el sentido común se impone en la prensa española y se reconoce que conseguir una medalla, una sola medalla, es un éxito. Desde luego yo lo pienso así. Desde la creación del Campeonato del Mundo, España siempre ha conseguido alguna medalla, pero esta vez, mantener la racha se presenta verdaderamente difícil. Y no es porque no se presente un buen equipo, porque hay atletas con posibilidades, más bien se trata del enorme nivel que se ha alcanzado en todas las pruebas en el atletismo mundial. Desde mi punto de vista, España debería conseguir diez finalistas. Hay equipo para ello. Aunque la clasificación de los españoles en el ranking mundial no invita a ser optimistas, una cosa son las marcas y otra muy distinta la competición. Nuestra mejor baza, a tenor del ranking, debería ser Mario Pestano. No solo está bien colocado, sino que esta temporada se ha mostrado muy sólido y además ya se merece una medalla. Natalia Rodriguez es otra candidata. Ya podría ser campeona mundial si no llega a ser por aquél desgraciado incidente con la atleta etíope Burka. Esta vez lo volverá a intentar. Después hay un numeroso grupo con posibilidades de entrar en la final, siempre que estén a su mejor nivel y que algunos de los que les superan por marcas no tengan su día. Entre ellos pueden estar Jesús España, Nuria Fernández, los ochocentistas Kevin Lopez y Luis Alberto Marco si las carreras se presentan lentas a disputar en el último cien. Olmedo en 1.500, Beatriz Pascual y María Vasco las marchadoras de 20 km, tal vez Eusebio Cáceres en longitud, del que se puede esperar todo si tiene uno de esos días mágicos y los rivales están al nivel que ha mostrado a lo largo de la temporada, es decir, más bien bajo. Diego Ruiz (1.500 m), Ruth Beitia (altura) y Mercedes Chilla (jabalina), completan mi quiniela. Des estos trece más alguna sorpresa deben salir los finalistas y tal vez esa deseada medalla.
Mención aparte merece Jesús Angel García Bragado. A sus 41 años y con nueve campeonatos disputados no se le puede pedir nada más, pero si ha ido a Daegu es porque está bien y va a disputar su carrera. Quedar entre los diez primeros del mundo en 50 km sería un verdadero éxito. Los maratonianos lo tienen muy difícil, muchos africanos en diferentes equipos de dentro y fuera de África hacen la carrera una competición muy dura. Esperemos que tengan su oportunidad y puedan estar en los kilómetros finales disputando los quince primeros puestos.
Pero no nos quedemos en nacionalismos. Hay que disfrutar de unos campeonatos que suponen el regreso de Bekele a la alta competición, la presencia de Bolt, Semenya, Isimbayeva, Lagat, Rudisha, Allyson Felix, un 3.000 obstáculos apasionante etcétera, etcétera, etcétera…
A ver la tele.

domingo, 7 de agosto de 2011

MARGARITO

Margarito era, tal vez, el tipo más pintoresco de cuantos usuarios nos dábamos cita en el Polideportivo de La Concepción. Eso sí, Margarito era un usuario “de temporada”: solo aparecía a partir del día en que se abría la piscina exterior del complejo deportivo. Ese día volvía su figura a protagonizar los meses de verano del barrio.
Margarito, que así le llamábamos los del equipo de atletismo y quizás el barrio entero, era un tipo pequeño talla, no más de 1,60 metros. No sabría decir su edad, pero con seguridad superaba los cuarenta y quizás los cincuenta. Llegaba a la entrada en su descapotable rojo, un coche viejísimo, pero bien cuidado, como su mismo dueño. Algunas veces acompañado de una o dos chicas (o no tan chicas). A continuación Margarito entraba en el vestuario y de allí salía, transformado, con su uniforme veraniego: un tanga rojo dos tallas más pequeño de lo necesario, unas gafas con cristales verdes y montura dorada, de patrullero americano y varias cadenas de oro (o sucedaneo) colgadas del cuello. Margarito completaba su figura con una melena rizada, de rizo fino y denso, que le colgada por la nuca, patillas hasta media mejilla, una piel morena desde el mismísimo comienzo del verano que, con el paso de los días, se iba oscureciendo más aún, fruto de las numerosas horas que quedaba expuesta al sol y apergaminándose como consecuencia de la propia agresión solar, a pesar de las capas de crema que generosamente se dispensaba. Además Margarito presentaba un torso peludo, pero peludo de verdad, muy lejos de los actuales cuerpos “maxidepilados”, una ligera tripita que, comprimida por la cinturilla del tanga, rebosaba por encima de este y unas piernas arqueadas que provocaban el habitual comentario acerca de su caballo.
Margarito lo tenía todo en su pequeño cuerpo.
Y rompía.
Margarito rompía de verdad.
Su mirada castigaba. Cualquier chica que apareciera por el polideportivo era escrutada por esos ojos a lo Lee van Cliff: Esos ojos que aseguraban a su propietario que la chica, antes o después, caería rendida a su inigualable atractivo. Algunas eran agraciadas con un piropo, pero un piropo auténtico, no esas expresiones soeces muy alejadas del costumbrismo castizo con el que el ingenio del autor se abría puertas.
La mayor parte del tiempo Margarito era el amo de la piscina. Deambulaba por allí departiendo con otros habituales, algunos tan acartonados como él, clientes de 10 de la mañana a 8 de la tarde que iban moviendo su toalla según se desplazaban las líneas de sol y sombra para no perder ni un rayo con que broncearse. Pero Margarito no solo protagonizaba los días en la piscina, también, con frecuencia, se daba unas vueltas por la pista de atletismo y allí coincidía con nosotros. Ataviado con su tanga rojo se nos pegaba cuando le adelantábamos, entonces ponía a funcionar sus arqueadas piernas moviéndolas a una enorme frecuencia para compensar la cortedad de su zancada. Dos o tres vueltas junto a nosotros hasta que lanzaba un sprint que él calificaba de irresistible, terrorífico, demoledor ... y se paraba con una sonrisa de triunfo en sus labios estilo “Otra vez os he demostrado quien corre aquí”. Nosotros le jaleábamos, le felicitábamos y continuábamos … calentando.
Margarito desapareció del poli igual que todos los demás. Igual que desapareció la pista de atletismo sustituida por un vergonzoso anillo de tres calles de cemento que rodea al campo de fútbol (este sí, de hierba artificial, ¡faltaría más!) e igual que cayó en desuso la piscina exterior, tres años vacía porque no hubo dinero para resolver no se qué problema.
Si el ecosistema se deteriora desaparecen las especies que lo pueblan.
Margarito, un icono del barrio.

miércoles, 3 de agosto de 2011

"PINRELITIS"


Feos, pero "honraos".


Me duelen los pies.
Toda mi vida de corredor me la he pasado sufriendo de las rodillas e intentando poner remedio a mis lesiones de esa gloriosa parte del cuerpo, muchos años a costa de los pies, que han aguantado no solo la distancia que marca el cuentakilómetros más o menos ahora, sino todas las correcciones que mejoraban mi pisada y minimizaban los dolores de mis débiles rodillas.
Ya en 2008 los pies dijeron “hasta aquí llegamos, majete” y conocí lo que es la fascitis plantar. Primero en un pie y luego en el otro. Dos tazas de amargo caldo. Salí de aquella, aunque sumándome a todos los que opinan que la fascitis nunca acaba de desaparecer del todo, siempre queda un “residuo” que se propaga y en cualquier momento se reactiva, apareciendo de nuevo con todo su esplendor y toda su mala leche.
Pues en esas estoy ahora.
Hace 8 meses me quité las plantillas. De resultas de lo cual el dolor de la rodilla “se me movió” a una parte más soportable y pude seguir corriendo, menos, pero pude hacer una temporada muy satisfactoria. Poco a poco fui notando que los pies echaban de menos esos “añadidos” que siempre les habían acompañado dentro de las zapatillas. Un dolor por debajo del tobillo, otro poco de dolor en los tendones de Aquiles, un poco más en el arco plantar, dos torceduras en la carrera de Las Navas que no venían sino a complicar más la ya de por sí difícil situación, hasta llegar a lo más temido, la segunda parte de una película de terror: la reaparición de la fascitis.
Así que estoy en tratamiento. Paro de correr. Ya llevo quince días quietecito, haciendo gimnasia y montando en bici pero sin correr. Masajes en la planta del pie, donde más duele y apretando bien. Estiramientos. Paciencia. Voluntad.
Voy a intentar salir de esa secuela lo antes posible. La película es muy fea, pero se acaba. Igual que acabó la primera acabará la segunda.

domingo, 31 de julio de 2011

UN POCO DE MUSICA: I HAVE TOLD LATELY THAT I LOVE YOU

Hace mucho que no cae nada de música por el blog.

Hay que poner banda sonora a la vida.

Así que aquí va otra de Rod Stewart. Una canción escrita en 1989 por el genio Van Morrison.

Muy bonita.


jueves, 28 de julio de 2011

DEPORTE DE ÉLITE Y DEPORTE PARA TODOS




Un buen día de vacaciones leo una entrevista al presidente del Comité Olímpico Español, Don Alejandro Blanco. Advierte el Presidente de la posibilidad de que el modelo actual del deporte español esté agotado y propone una revisión para mantener el nivel del mismo. En la entrevista, el Señor Blanco da a entender que es preciso crear un modelo que permita consolidar la existencia de deportistas de alto nivel que garanticen el mantenimiento de los éxitos actuales, mediante programas de captación de talentos y de ayuda a los deportistas de élite.
Dicho lo cual a mí me parece fenomenal y no puedo sino “casi” estar completamente de acuerdo con él.
Pero.
¿Cuál es el fin último de tener deportistas de élite? Se puede pensar que es una manera de mostrar la potencia del deporte de una nación y por consiguiente la potencia de la nación en sí misma.
En el momento actual nuestro país está a la cabeza en casi todos los deportes. En deportes de equipo como el fútbol, baloncesto, balonmano, hockey patines, hockey hierba o waterpolo, España está entre los cinco mejores equipos mundiales(más o menos, unos años con otros).
En deportes individuales como el tenis, España es el país que más jugadores tiene entre los diez primeros y entre los cien primeros del ranking mundial. En ciclismo nuestros corredores llevan imponiéndose años y años en las grandes vueltas. Además hay grandes figuras en natación, natación sincronizada, gimnasia rítmica y deportiva en atletismo, en deportes del motor como motociclismo o automovilismo.
En definitiva, lo que para otros países es una gesta, para nosotros se ha convertido en cosa común. Todos los fines de semana ganamos algo.
E insisto en la pregunta ¿Cuál es el fin último de tanto éxito? Tal vez ser admirados en el mundo. Admirados, envidiados y tal vez un poco odiados en algún deporte.
Volviendo a la entrevista al presidente del COE, no encontré respuesta a esta cuestión.
Así que me licencio para responder. El objetivo último de tener un conjunto de deportistas de élite debería ser que los ciudadanos del país nos sintamos impulsados a practicar deporte, motivados por los éxitos que consiguen nuestros representantes. El objetivo último es que los chavales comiencen a practicar deporte ilusionados con emular a sus ídolos y así conozcan y adquieran los valores del deporte, la amistad, el esfuerzo, la recompensa, la derrota, la victoria, el éxito compartido etc.
Esa motivación existe. Pero … ¿Existen los medios para que la gente practique deporte?
La administración española, el Estado, Las Comunidades Autónomas, los Ayuntamientos… ¿ponen a disposición de los ciudadanos las infraestructuras necesarias para la práctica del deporte? ¿Está considerado el deporte un “bien de primera necesidad social”?
Yo tengo mis dudas de que se haga todo lo posible y por eso pienso que, a lo mejor, se da mucha importancia a la calidad, léase los deportistas de élite y poca a la cantidad, es decir, a la gran masa de ciudadanos, desde el deporte escolar, pasando por el deporte federado, el universitario, el popular hasta la gimnasia de mantenimiento de la tercera edad y todo lo que pueda quedar entre medias.
Algo parecido a lo que consiguió Seve Ballesteros en un país en el que no solo no se practicaba el golf, sino que siquiera se había oído hablar de él.
Así que si se ha de cambiar el modelo, que se cambie. Promuévase una Ley de mecenazgo deportivo que permita no solo a las grandes corporaciones y empresas patrocinar a los grandes deportistas de élite y desgravarse por ello, sino también a la peluquería “Rizos” apoyar a un equipo de balonmano femenino en un pueblo manchego (por ejemplo) y tener un beneficio fiscal por ello.

Así ganamos todos.