domingo, 26 de abril de 2015

MARATON BAJO TIETAR 2015… EL DESAFÍO



Estoy en el kilómetro 70. En el Hornillo. Justo enfrente de mí un par de colaboradores indican… “la corta a la izquierda. La larga a la derecha”. Son las tres de la tarde. Media hora justo antes del cierre del control por este punto. Llevo seis horas y media de pedaleo.

Atrás han quedado las localidades de Mombeltrán, Santa Cruz, San Esteban, Villarejo y Cuevas. El barranco de las Cinco Villas. Setenta kilómetros y más de 2000 metros de desnivel acumulado. Llevadera la subida al puerto de Pedro Bernardo, una pendiente mantenida y una pista en buen estado. Muy dura la del Alto de la Centenera. Conozco bien esta zona y sé lo que me esperaba. Además, unas bajadas demasiado técnicas para mis escasos conocimientos… y la lluvia.

Todo eso queda a mis espaldas.

Ahora es el momento de decidir.

Corta … a la izquierda. Llegar, ducharme, comer y compartir con el resto de ciclistas la carrera. Reconocer el extraordinario trabajo de la organización y disfrutar en el Castillo de Arenas de lo que queda de tarde. Una pocas agujetas, algo de dolor de piernas y a casa.

Larga… a la derecha. 60 kilómetros más de pedaladas. Solo, porque nadie detrás de mí continuará y porque los que decidieron seguir pasaron hace más de media hora.

En realidad no tengo dudas. No las tuve en ningún momento de los setenta kilómetros anteriores en los que el objetivo era llegar con el control abierto. Así que … la elección está clara: derecha.

¿Por qué? Hay personas que nos alimentamos de retos. Otras, en cambio, no los necesitan para nada. ¿Es una cuestión de reafirmación personal? No acabo de saberlo. Ni me alegra someterme constantemente a cualquier tipo de desafíos, no solo deportivos, también académicos o profesionales, ni envidio a los que no lo hacen. Somos como somos y vivimos como creemos que debemos hacerlo, condimentando el día a día de los elementos que nos pueden hacer más felices.

¿Feliz? Tampoco lo estoy. Pero sé que eso es ahora. Cuando termine lo estaré.

Lo que estoy es empapado, cansado y dolorido. 

Tengo que bajarme de la bici otra vez. No me compensa subir esta cuesta que se empina delante de mi a 5 km/h si andando lo puedo hacer a la misma velocidad y con menos esfuerzo. Un 25% de pendiente a estas alturas es un muro. 

Llevo solo más una hora. No es que no haya visto a nadie de la carrera. Es que no he visto a nadie. Afortunadamente la señalización no ha dejado una sola posibilidad de error. Pero debo ir atento a no pasarme ninguna flecha o una cinta.

Voy camino de Candeleda. Aún me quedan 40 kilómetros. Hace tiempo dimensioné el esfuerzo sobre algo que me resultara conocido: cada tres kilómetros cuenta como uno de un maratón. Estoy en el 90, así que… más o menos en el 30. Recuerdo las sensaciones en los maratones que he corrido. Pero sé que queda mucha carrera. Todavía no es momento de pensar en la meta.

Llueve. Y hasta ahora no me ha importado. A pesar de ir mojado, no hace frio y, además, no he sido consciente de lo que podía significar que lloviera. Pero de pronto me doy cuenta: la pista que lleva a Candeleda es un barrizal. Veo las roderas de los que han pasado antes por aquí. Patinazos y cambios bruscos de dirección. El barro hace más difícil avanzar. No hay un momento de descanso porque tengo que pedalear hasta en las bajadas. La bici “se pega” al camino.

Por fin llego a Candeleda. Me duelen terriblemente los brazos de la última bajada, larga, deslizante, llena de “cortaderos” para desaguar el agua que no escurre ni drena. Bailando sobre la bici. Varios patinazos. “Controla”. Me digo en alto varias veces. “Si te la pegas te quedas aquí “tirao” un buen rato”. “Atento a lo que haces”.

Me quedan 20 kilómetros. Kilómetro 35 de un maratón. Sé lo que significa.

Caminos llanos y un barro que sencillamente me impide avanzar. Tengo que parar en un par de ocasiones a limpiar con un palo el desviador, los platos y la cadena.

Pero ya me da igual. Solo pienso en llegar. Vine a hacer la ruta larga y ya no puedo hacer otra cosa que llegar a Arenas de San Pedro sobre mi bici. No me he caído, no he tenido averías y no he pinchado. Nunca había estado sobre una bici más de 70 kilómetros y llevo 120. Nunca había subido más de 870 metros de desnivel y he subido y bajado tanto que lo he multiplicado por cuatro. Y, ¡Caramba! no soy ciclista.

“Sigue” “Sigue” “Sigue”.

Subida a Poyales. Es de asfalto. Podría hacerla a 12 o 14 km/h y, sin embargo, no alcanzo a subir a más de 7 km/h. No me quedan piernas. Desde aquí casi todo será bajada.

Un coche de la organización me indica el camino. Estoy llegando. De pronto veo Arenas y muy poco después la torre del castillo. Última curva. 10 metros. 5 metros.

Y, por primera vez, recibo el premio que se le brinda al último. Más de cien personas me aplauden y me saludan. Han estado esperando al último corredor. Se lo agradezco. No saben ellos cúanto.

Y ahora ya sí. Me bajo de la bici. Me dan de comer y de beber. Me siento.

Lo he hecho.

Todavía no estoy para disfrutarlo… eso queda para dentro de unos días o unas semanas.


No soy ciclista…Pero ¡Caramba! lo he hecho.

lunes, 20 de abril de 2015

MARATON BAJO TIETAR 2015... PREPARADOS ... LISTOS...¿QUE HAGO YO AQUÍ?




132 kilómetros de recorrido y 3200 metros de desnivel  positivo acumulado.

¿Dónde me he metido?

El sábado 25 se celebra la primera edición del Maraton  Bajo Tietar de bicicleta de montaña. Arenas de San Pedro, Mombeltrán, Santa Cruz del Valle, San Esteban del Valle, Villarejo del Valle, Cuevas del Valle, El Arenal, El Hornillo, Guisando, Candeleda y Poyales del Hoyo, en un  recorrido por todos sus montes, sus pinares, sus robledales, castañares, campos de higueras cerezos, olivares y praderas. Sus pistas, sus caminos y sus veredas. Sus pueblos.

El lugar de mi trabajo.

A cinco días de la prueba… ¿Qué puedo pensar?

Ya no hay tiempo para entrenar. Ni para dominar la bici como los habituales practicantes. Ni mucho tiempo para pensar en ello. Tampoco hay tácticas ni planes.

¿Qué hago yo aquí?

No lo sé. Pero no es la primera vez que estoy en la antesala de la incertidumbre que acompaña un nuevo reto. Si con 14 años me apunté al primer Maratón de Madrid, está claro que la insensatez no se cura con la edad. Y entre aquello y esto no han sido pocas en las que me he metido sin saber dónde estaba la salida.

132 kilómetros de recorrido y 3200 metros de desnivel  positivo acumulado.

Mi mayor “tirada” ha sido de 70 km. Y la vez que más desnivel he acumulado, 870 m. Así que estoy en algo más de la mitad del recorrido y hacia la cuarta parte de las cuestas que tengo que subir. 

¿Suficiente? Si mi entrenamiento más largo para correr un maratón fue de 23 km… entonces no debería estar intranquilo… si es que lo del correr y la bici son semejantes.

Sin embargo, lo del desnivel me tiene un poco más … tenso. Las cuestas son las cuestas, duelen las piernas, metes todos los piñones, no te quedan platos, tiras de riñones, de brazos, de hígado, de páncreas… y sigues subiendo. Luego bajas y … empiezas otra vez el mismo calvario.

132 kilómetros de recorrido y 3200 metros de desnivel  positivo acumulado.

Un reto nuevo para descubrir hasta dónde puedo aguantar. El sábado a las 8:30 en Arenas de San Pedro comienza la prueba. Límite: pasar por el kilómetro 70 antes de las 15:30. A partir de ahí la cabeza decidirá hasta donde llegamos la bici, las piernas, el corazón, el hígado y el páncreas y yo.

Esta es la sonrisa del perfil de la prueba…¡vaya dentadura!





jueves, 16 de abril de 2015

III CARRERA DEL HORNAZO. PEÑARANDA DE BRACAMONTE 2015

Foto:Nacho Plaza

El domingo pasado corrí en Peñaranda de Bracamonte.

El año anterior corrí la segunda edición de esta prueba y me gustó el ambiente, la organización, pasar por la plaza de toros a ritmo del pasodoble de la megafonía, el hornazo y los pasteles de Gil. Así que este año, sin mucho plan de carreras para las semanas venideras, decidí volver a probar.

En realidad tenía ganas de volver a repetir las carreras de 10 km del pasado año. Una especie de … “ a ver qué tal estoy”. Después de repetir el Memorial de Nuria Jimenez en el que hice 40” más que en 2014, esta sería la segunda prueba a repetir.

En la línea de salida, menos corredores que el pasado año. Aún así buen nivel de los corredores salmantinos, muchos triatletas y muchos clubes de diferentes localidades de la provincia. Menos abulenses que el año pasado, aunque no podían faltar los hermanos Moreno y otros atletas del Ecosport, Javier Repiso, Pakele …

Desde el mismo momento de la salida me integré en un grupo a buen ritmo. Me encontraba a gusto pero pronto comprobé que no estaban marcados los kilómetros. Para muchos corredores eso ha dejado de ser un problema porque sus GPS les “cantan” los miles con precisión. Para los más rústicos, no contábamos con esa ayuda para conocer el ritmo real de carrera… 

Y así pasó.

Cómodo, cómodo nos plantamos en el primer paso por meta, en los primeros 5 km al filo de los 19 minutos. Y las segundas vueltas tienen lo que tienen, que te vas quedando solo, que estás más cansado… hasta que llega el último 500 e intentas arreglar lo que no has hecho los 9,5 anteriores.

Total, que terminé la carrera en 38´ 32”, en el puesto 18 y 4º entre los veteranos B.

Es decir, otros 42´´ más que en la carrera del año anterior. Y ya van dos diezmiles “empeorando”.

Y la verdad es que no me extraña mucho. ¿Por qué? Porque se compite según se entrena, como siempre he defendido desde este blog y yo no estoy entrenando para correr más deprisa. 40 días sin hacer una sola serie y rodando 45´ todo lo más no es mucho para presentarse en una carrera a correr rápido.

Y aún así … estoy encantado con mi rendimiento.


El próximo capítulo … es más gordo. Ya os contaré.

lunes, 23 de marzo de 2015

10 KM DE LAREDO: IMPRESIONANTE EN TODOS LOS SENTIDOS

Foto: http://www.vamosacorrer.com/


Los 10 km de Laredo se anuncian como el circuito probablemente más rápido del mundo. Pues bien, es posible que haya otros circuitos con estas mismas características, es posible que tengan menos curvas, que tengan mejor firme o que sean más resguardados del viento, pero desde luego lo que no es posible es que sean tan llanos como lo este recorrido: absolutamente plano como una tabla.
En un entorno así, a 0 metros sobre el nivel del mar y en una tarde se sábado, las condiciones son las ideales, salvo que el tiempo atmosférico se empeñe en estropearlas.

En esta edición las cosas se pusieron un poco adversas cuando a eso de las cuatro de la tarde comenzó a llover. Sin que el agua resultara muy molesta, lo cierto es la temperatura, en torno a 9-10 grados,  contribuía a un estado algo desapacible.

Aún así, en la línea de salida no se hablaba más que de ritmos y marcas.

Tendría más de 300 corredores por delante y todavía los de mi alrededor hablaban de ritmos de 3’35’’- 3’40’’/km y tiempo de 36’30”-37’. Y desde luego las “pintas” certificaban las intenciones. Camisetas de clubes de todas partes de España, gente fina fina y concentrada en hacer el “carrerón del siglo”. Ya desde los cajones de salida te das cuenta que a esta carrera viene mucho corredor a hacer marca casi como único objetivo. Y que hay mucha gente buena, muy buena. No solo unos cuantos profesionales de la élite, también lo más selecto de los atletas de cada provincia de todas las categorías.

Por fin se da la salida. Tardo unos segundos en pasar la alfombra de inicio de control de tiempos. Unos pocos centenares de metros más adelante ya puedes ponerte a velocidad de crucero porque, efectivamente, aquí se ha venido a correr a tope, a hacer marca.

Km 1 : 3’35’’. Ya he perdido de vista a Ángel y a Jorge Hernandez. Los dos salen a recortar sus marcas significativamente y dejan que su fogosidad y su ilusión por alcanzar ese tiempo deseado les marque el ritmo.

Llueve. A estas alturas de carrera ya tengo toda la ropa mojada. Los pies los conservo secos hasta que pasamos por una rotonda donde unos grandes charcos cubren toda la parte interior. A pesar de que yo los eludo, todos los corredores del lado izquierdo del grupo en el que me encuentro chapotean en el agua y me calan. A partir de ahí me acompañará un chof chof bastante incómodo.

Km 2: 7’15’’ (3’ 40”). Voy con un numeroso grupo en el que marcan el ritmo varios corredores del Canguro, del Marathon y del Páris de Madrid. Me dejo llevar. Tengo que recordarme a mi mismo que he venido aquí a correr a tope y no dejarme nada en el esfuerzo. También me recuerdo que quedan 8 km y las alegrías las puedo dejar para más tarde.

Km 3: 10’55’’ (3’ 40”). Bien. Buen ritmo. Vamos en el camino de regreso a completar la primera vuelta. Me cuesta seguir el ritmo del grupo, pero si no es con unos iré con otros. Hay mucha gente alrededor.

Km 4: 14’35’’ (3’ 40”). Miro el crono por costumbre pero no veo lo que pone. Está tan mojada la pantalla y los números son tan pequeños que solo adivino algunas cifras. No importa. Nos cruzamos con la cabeza de carrera. Cuatro africanos a pleno rendimiento. Solo verles impresiona. Detrás un rosario de corredores. Distingo a Luismi Sanchez Blanco muy bien colocado, entre los 30 primeros corredores. No veo a Pablo Rodriguez, pero no debe andar muy lejos. La representación abulense es destacable: Luismi, Pablo, Ivan, Ángel, Jorge, Repi, Blanca…

Km 5: 18’16’’ (3’ 41”). Más o menos lo esperado para estar en el tiempo final al que aspiro: bajar de 37’. La carrera se ha estirado más y me quedo algo solo. Aprovecho el refubo de los corredores que me adelantan.

Km 6; 21’ 58’’ (3’ 42”). ¡Ay que me estoy durmiendo!. Me adelanta Repi como un tiro. No soy capaz de seguirle ni un metro. Me encuentro bien pero no tengo capacidad de meter una velocidad más.
Km 7: 25’ 43” (3’ 45”). Alerta roja. He venido a correr a tope y este ritmo no es correr a tope. Me quedan 3 km y me obligo a hacerlos al menos como los tres primeros.

Km 8: 29’28’’ (3’ 45”).  Pero … ¿De qué vas? ¿Quieres ponerte a correr de una vez?. Me regaño a mi mismo. El público anima y me resulta curioso escuchar lo que dicen… ¡¡¡venga a por la marca!!!. Ya saben ellos a lo que se viene aquí.

Km 9: 33’ 15’’ (3’ 47’’). Pero … ¿será posible? ¿Quieres cambiar de ritmo de una vez y correr?. Cambio de ritmo. Al fin y al cabo es el último kilómetro. He esperado demasiado. Tengo fuerza para tirar y entro en el último tramo con toda la que me queda.

Km 10 36’ 51” (3’ 36”). Calado hasta los huesos y tieso de frio un minuto después de entrar en meta me encuentro a Ángel. Ha estado en los 35’ “pelaos”.

Después, al ver la clasificación aparecen los tiempos netos, descontado el tiempo de demora en la salida:

Pablo Rodriguez 30’ 32’’ puesto 19.

Luismi Sanchez Blanco 30’ 39’’ puesto 25.

Ivan Carmona 33’ 25” puesto 131.

Jorge Hernandez 34’ 02” puesto 161.

Ángel Iglesias Fontan 34’ 56” puesto 222.

Vicente García 35’40’’ puesto 255

Javier Repiso 36’ 06’’puesto 298

Angel Iglesias 36’ 42” puesto 343

Blanca 43’10’’ puesto 842

Por si alguien tenía alguna duda, estos datos sirven para certificar que esta carrera es muy rápida, no solo por el circuito, sino por los participantes: el corredor 500 ha terminado en 38’28’’. Cerca de 630 corredores han bajado de 40’; 100 corredores por debajo de 32’ 45”…

Y la presencia de Martin Fiz, Fabian Roncero, Juan Carlos de la Ossa, Sergio Fernandez …

Una carrera impresionante.

Volveremos.




viernes, 13 de marzo de 2015

III CARRERA SOLIDARIA "AHORA + QUE NUNCA" ... EL 22 DE MARZO


El próximo día 22 de marzo, domingo, el colegio Stmo. Rosario organiza la III Carrera Solidaria 2015 a beneficio del Proyecto”Ahora + que nunca”, de Cruz Roja Española de Ávila.

 La salida y llegada se encontrará situada en las inmediaciones del Colegio Stmo. Rosario. El recorrido de la carrera senior y veteranos al que se darán dos vueltas para completar 6.000 metros es el siguiente:

 C/Marqués de Canales y Chozas, C/Marqués de Benavites, Plza. Mercado Chico, C/ Caballeros, Arco del Rastro, Paseo del Rastro, C/ San Segundo, Jardín de San Vicente, Paseo de la Ronda Vieja, Carretera de la Ronda Vieja, Arco Puente Adaja, C/ Marques de Santo Domingo, C/ Tres Tazas, C/ Vallespin, C/ Ramón y Cajal, C/ Marques de Canales y Chozas...

Además hay carreras para todas las categorías desde chupetín hasta familias:

 Chupetín: Nacidos/as  en el año 2009-2010-2011-.
·    Pre benjamín: Nacidos/as  en el año 2007-2008.
·    Benjamín: Nacidos /as en el año 2005-2006.
·    Alevín: Nacidos/as en el año 2003-2004.
·    Infantil: Nacidos/as en el año 2001-2002.
·    Cadete: Nacidos/as en el año 1999-2000.
·    Sénior: Nacidos/as entre 1980 hasta 1998 (ambos inclusive).
·    Veterano 1 Nacidos/as entre 1970 y 1979 (ambos inclusive).    
·    Veteranos 2: Nacidos/as antes de 1970.         
·     Familia: Se podrán inscribir entre  tres y cinco atletas que quieran de una misma familia. Será obligatorio que tres miembros como mínimo de la familia, entren juntos y agarrados de la mano en la línea de meta, sino no puntuarán.

Un atleta podrá inscribirse en 2 categorías diferentes siempre y cuando no coincidan el horario de carrera (ej.: Familia y Sénior).

Todas aquellas personas que no puedan correr por causas muy diversas, podrán participar en la carrera a través del  “DORSAL 0”, al número de cuenta de Banco Santander0049-0104-20-2990321811

HORARIOS Y DISTANCIA A RECORRER:
La hora y el lugar de salida en las diferentes categorías será el siguiente:
·   Chupetín: Salida a las 10:30  en  la C/ Brieva. La distancia a recorrer será de 100 m.
·    Pre benjamín: Salida a las 10:35 desde el inicio de la C/ Brieva.
La distancia a recorrer será de 200m.
·    Benjamín: Salida a las 10:45, desde el Arco San Vicente.
La distancia a recorrer será de 500 m.
·  Alevín -Infantil - Cadete- Familia: Salida a todos/as  los/as  atletas a las 11:00, desde la puerta del Parador Raimundo de Borgoña. La distancia a recorrer será de 1.500 m (1 vuelta al recorrido “B”).
·  Sénior-Veteranos: Salida a todos/as  los/as  atletas a las 11:50, desde la puerta del Parador Raimundo de Borgoña.
La distancia a recorrer será de 6.000m (2 vueltas al recorrido A).

A lo largo de la carrera se procederá al sorteo de  regalos con el número de dorsal, de las categorías chupetín, prebenjamín, benjamín, alevín, infantil y cadete, en presencia de los atletas que ya hayan participado. Los números premiados, se escribirán en una pizarra y los regalos y los trofeos se entregarán al final del evento.
A las 13:15 aproximadamente se procederá a la entrega de trofeos, e inmediatamente después  se realizará el sorteo de regalos, de las categorías, sénior y veteranos entre todos los participantes presentes, según el número de dorsal.

 INSCRIPCIONES
·      La cuota de inscripción tiene los siguientes importes:

o    Individual: 5 euros.
o    Familia: 3 euros por cada atleta que se inscriba.
o    “Dorsal 0”: 3 euros.

Las inscripciones podrán realizarse en:
Deportes Moreno, Deportes Sánchez, Deportes Alfonso, Deportes Twinner, Deportes Tiritoru, tienda de aeromodelismo JoviOcio, En la secretaria del Colegio Stmo. Rosario. En la  sede  de la Cruz Roja de Ávila.
 A través de la página webcolegiosantisimorosario.com

También se podrá ingresar el donativo que uno desee al número de cuenta de Banco Santander: 0049-0104-20-2990321811.

Todo el dinero recaudado será íntegramente destinado en beneficio de la Cruz Roja española  de Ávila, al proyecto “ahora + que nunca” (ayudar a las familias más necesitadas de Ávila y provincia).

El plazo de inscripción será hasta el día previo a la carrera en los distintos puntos de inscripción y el mismo día de la carrera  22 de Marzo, de 9:00 a 10:30, en la secretaria de la carrera, situada dentro del colegio Stmo. Rosario.
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RECOGIDA DE DORSALES.
Se podrá realizar en las siguientes fechas:
·    Sábado 21 de Marzo: de 16:00 a 18:00 h  en la secretaria de la carrera, situada en el aula de biblioteca, dentro del colegio Stmo Rosario.
·    Domingo 22 de Marzo dentro del colegio Stmo Rosario  

PREMIOS CLASIFICACIÓN GENERAL:
 Se entregarán trofeos a los tres primeros atletas masculinos y femeninos de la clasificación general. Además al primer atleta clasificado masculino y femenino tendrán premio especial de 100 euros en metálico a cada uno de ellos: cedidos por Ortodoncia Ávila y Seguros Reale y al segundo y tercer clasificado masculino y femenino tendrán premio especial cedido por los hosteleros de Ávila. Los premios no serán acumulables.

Después de la entrega de trofeos se procederá al sorteo de regalos que han donado diferentes hosteleros de Ávila, entre todos los atletas participantes de la categoría sénior y veteranos, al poseedor del dorsal que esté presente.

 PREMIOS ESPECIALES
Al primer grupo, peña o asociación inscrita con mayor número de participantes en la carrera, en el recorrido B (Chupetines, Prebenjamines, Benjamines, Alevines, Infantiles, Cadetes).
Al primer Club inscrito con mayor número de participantes en la Carrera, en el recorrido A (Senior, Veteranos).
Al atleta de menor edad y el atleta de mayor edad.
Los premios no serán acumulables




domingo, 8 de marzo de 2015

II MEMORIAL NURIA JIMENEZ. LA CARRERA... SUFRIENDO DESDE DENTRO.

Una sesión de 50 km de bici y después... 10 km.
Seguro que alguno está en la piscina esta tarde

Si de pronto se hubieran abierto los cielos y San Pedro su hubiera asomado y preguntado con voz cavernosa y atronadora… DEEEECIDMEEEE QUEEEEE DIAAAAA QUEREISSSSS QUEEEEE HAGAAAAA HOYYYYYYYY , los organizadores del Puente Romanillos no se hubieran atrevido a pedir unas condiciones tan buenas para correr.

Así, en pleno día de primavera, comenzamos el calentamiento, esta vez tres ángeles juntos, Ángel Rivas, Ángel mi hijo y yo. Y la verdad es que fue de lo más entretenido. Un montón de corredores conocidos de trotecillo por los alrededores del Grande y entre saludos y encuentros inesperados y reencuentros de corredores que llevaban un tiempo fuera de competición, se fue pasando el rato hasta la hora de salida. Por ahí estaban de nuevo Encabo, Chapi, Carlos Mendiguchía… cuya presencia siempre es bienvenida.

Un montón de “corredores de naranja”, del Triávila, algunos de los cuales vienen de una sesión de 50 km de bici (¡ole!), del Ecosport, del Runners, del Puente Romanillos….

Un minuto de silencio en la línea de salida en homenaje a la querida Nuria y disparo de salida.

La calle Duque de Alba es cuesta arriba. Y de adoquín. Irregular e incómoda.

Y sin embargo pasé el primer mil en 3’23”. ¿En qué demonios iría pensado? Una vez más me dejé llevar por la compañía: Jime, Diego, Encabo, Vicente… justo por detrás de otro grupo con Alfonso, Javi Repiso, Eduardo ….

Y yo por ahí dejándome las fuerzas.

La primera bajada siempre es cómoda, pero la primera subida ya … no lo es tanto.

Al giro pude ver cómo iba la carrera.

El jueves vía a un joven hacer series en la pista. Indagué… un canario, me dijeron. Solo verle terminar las series ya causaba impresión, la planta, la fuerza y la velocidad. Hoy en la carrera pasó lo mismo. La autoridad con que subía la cuesta contrastaba con el esfuerzo de Borja por seguirle. Iván y Roberto, por detrás ya se dejaban bastantes metros respecto al dúo de cabeza. Y por detrás, David, Jaquelin, en un gran estado de forma, Eduardo, Ángel …

En la primera subida sufrí mucho. Más de la cuenta para llevar tan solo tres kilómetros. El paso en 11’15’’ ya indicaba que la cosa no iba para tirar cohetes. Pero ahí estaba, en la parte de atrás del grupo, cosa poco habitual en mi forma de correr. Afortunadamente el llano entre San Antonio, la Avenida de Portugal y la llegada al Grande, para completar la primera vuelta, me permitió recuperar un poco las sensaciones. El paso por el primer 5000, en casi 19’, sin embargo, no predecía nada bueno.

Duque de Alba, Plaza de Santa Ana y de nuevo la bajada de Hornos Caleros. José Francisco García ya había sentenciado la carrera, Borja también afianzaba la segunda posición y Roberto alejaba a Iván en la lucha por el tercer puesto. Jaquelin entre los diez primeros de la carrera con una fuerza impresionante y Ángel perdiendo algún puesto para juntarse con Javi Repiso y Jime.

Y Zipi, como siempre... como un tiro adelantándonos a casi todos...

En la subida de la segunda cuesta, mis piernas dijeron que subiera mi tía y me dejaron tirado. Literalmente. Ahí te quedas bonito. Apáñate como puedas. Ya está bien. Tú que te has creído ...

Entre el kilómetro 6 y el 8 invertí 8’27’’ y además, las pocas fuerzas que me quedaban. Y para colmo terminé  una carrera más sin pelear (3’51” y 3’ 56”) en los dos últimos kilómetros. 39’00’’ en el puesto 30º, 4º veterano 2.

Ángel terminó en 37’ 18’’ , primer junior y 16º de la general.

Por cierto pódium para un mujer del “correconmigo”(de los de naranja, vamos). 
Ojito con ellos que ya están ahí. Enhorabuena.

Y ahora las reflexiones…

¿Cómo pude hacer 45’’ más de la marca que realicé el año pasado si las condiciones de aquella carrera fueron incomparablemente peores que las de este año?

¿Cómo puede correr tan poco si se supone que estaba entrenando un poco (solo un poco) mejor?

¿Cómo me encontraba tan bien calentando y tan mal en la carrera?

¿Qué les pasó a mis piernas que me abandonaron cuando más las necesitaba?

Respuesta: ¿Por qué nunca gana el mismo corredor todas las carreras? Porque unos días estamos bien y otros días estamos mal, incluso rematadamente mal. Y ya está.

El antes y el después de la carrera lo compensa todo.

Ahora quedan dos semanas para Laredo… habrá que hacer terapia e intentar mentalizarme un poco para correr mejor.


viernes, 27 de febrero de 2015

EN RECUERDO DE NURIA. II 1O KM MEMORIAL NURIA JIMENEZ



En realidad yo no conocía a Nuria “de toda la vida”. La conocía de las carreras, de la pista de atletismo, de la tienda de deportes... 
En general los corredores no necesitamos muchas excusas para “pegar hebra”, basta coincidir un par de veces en un calentamiento o entablar una conversación entre dos o tres, alguno de los cuales es la primera vez que le ves, para que, desde ese momento, pase a ser “uno de los nuestros”.

Y así, en esta pequeña ciudad, donde cada día nos cruzamos de acá para allá en varias ocasiones, me encontraba con ella, igual que ocurre ahora con otros muchos corredores. Te ves, te paras y charlas un rato… ¿Qué tal estas? ¿Cómo te fue en la última carrera? ¿Cuál será la próxima?…Tal vez unos cuantos tópicos que nos distinguen como corredores: nuestros dolores, nuestras marcas, nuestros deseos y nuestros fracasos. Unas palabras cruzadas en un código al que son ajenos el resto de las personas, pero que nosotros entendemos, porque es nuestra forma de comunicación.

Nuria era una persona modesta, humilde y sincera. Se hacía querer. Su correr tosco contrastaba con su lucha por alcanzar sus deseos como corredora. Era una luchadora. Otras personas tienen cualidades sobradas que no saben aprovechar. Nuria supo encontrarlas… con mucho trabajo y esfuerzo. Superando muchas dificultades. Muchos días de esos en las que nos encontrábamos me contaba de sus dolores y de sus lesiones, pero ahí estaba en la siguiente carrera. Luchando por superarse. 
Hasta que lo consiguió. 
Encontró su lugar en el deporte y disfrutó.

Ahora Nuria no está. Y, por encima de todo, me alegro de cada uno de los días que paré a hablar con ella esos cinco minutos de compartir un rato de nuestro mundo de corredores. 
Estamos los demás. Y por eso, cada vez que veo a un corredor, levando la mano y le saludo y si se tercia, me paro un rato a charlar con él. Porque siempre hay algo que escuchar y tal vez algo que contar, algo que compartir. Al final, este mundo de corredores no es diferente al del resto de colectivos, es el mundo en el que nos agrupamos personas afines para hacernos compañía en entrenamientos, competiciones charlas y risas, en el que buscamos a nuestros amigos y en el que nos apoyamos unos a otros.

Y así debe seguir siendo. 

lunes, 23 de febrero de 2015

I CROSS DE MONTAÑA ALDEA DEL REY NIÑO



Por un lado un grupo de hombres y mujeres se afanaban trajinado lo que días antes debió ser un hermoso cerdo y ahora un certero despiece hecho por manos expertas.
Por otro lado unos cuantos voluntarios colocaban las últimas vallas y recorrían en moto el circuito para garantizar que todo estaba en orden.
Y por último el grupo de corredores se congregaban tras el calentamiento en las inmediaciones de la salida para ver de una vez por todas por donde habían trazado el recorrido del primer cross de montaña de la Aldea del Rey Niño.

Por un momento, todos nos reunimos en recuerdo de Araceli, a quien se dedicó la carrera y llevará su nombre en años sucesivos.

Y a correr.

El primer tramo por las calles del pueblo y la carretera en dirección a Gemuño puso claro que Luismi no nos iba a esperar. Ivan y Fran salieron valientes tras él, pero Luismi iba con prisas.
Por detrás Alberto Muela, Ángel y David y algo más atrás un grupo con Alejandro, José Luis Arribas, Eduardo, Jime y Alfonso. Y solito en el medio del monte … yo.

En las primeras cuestas arriba de la carrera, aún con casi todo el recorrido duro por delante, conseguí unirme a Jime y Alfonso y ya corrí casi todo el rato con ellos, perdiendo terreno en las bajadas y recuperándolo en las subidas. Alternando momentos mejores con otros de más esfuerzo y viviendo en directo las caídas de Jime y el pinchazo de Ángel, al que se le atragantó la distancia. Cruzando los regatos y sorteando piedras como buenamente podía para mantener el tipo y el ritmo. El caso es que a falta de un kilómetro estábamos los cuatro juntos y con una bajada para decidir cómo quedábamos. Y quedamos como teníamos que quedar… los más rápidos delante y los más lentos detrás. En realidad la clasificación era lo de menos.

¿Qué decir del recorrido? Seguro que a algunos corredores de montaña les pareció demasiado suave o corto, acostumbrados como están a muchos más kilómetros y muchísimo más desnivel acumulado. Mientras, a los corredores de asfalto les debió  parecer una barbaridad de cuestas, barro y charcos. Y a los corredores principiantes algo demasiado duro a lo que enfrentarse. El caso es que allí hubo de todo tipo de tendencias: de montaña, de pista, de asfalto y populares y … a mi me parece que todo el mundo quedó más que satisfecho y contento.

Efectivamente el trazado tenía sus cositas: sus buenos charcos, su poquito de barro hasta el tobillo, sus cuestas empinadas y largas y esas bajadas pedregosas que tanto les gustan a los de trail. Pero también llevaba su asfalto, las calles del pueblo y caminos de tierra. Una buena mezcla. Una carrera de ocho kilómetros (8,2 según los GPS) tampoco es como para tener miedo de la distancia, además por andar …debimos caminar un rato casi todos.

Y después llegó la parte de comerse el cerdo entre los asistentes, que éramos bastantes. Y de agradecer el entusiasmo de la organización, siempre atentos a todos los detalles para que todo el mundo saliera contento.


Si es cierto que esta carrera se instala en el calendario seguro que en el futuro tendrá mucha más participación, porque es muy asequible y porque es divertida por diferente. Además … imaginaos que llueve o que nieva … esos charcos, esos barros, esas cuestas … 
¿Quién se lo perdería?

domingo, 15 de febrero de 2015

IV CARRERA MONUMENTAL CIUDAD DE SEGOVIA




La carrera de 10 Km resultó ser más dura de lo esperado. No por las cuestas, que ya me las temía de haberlas subido en la media maratón, ni por callejear por el centro, siempre complicado con el firme irregular. El punto extra lo añadió la lluvia que cayó horas antes y que dejó las calles resbaladizas y peligrosas.

La salida fue fuerte como no podía ser de otra manera. Una cuesta abajo de dos kilómetros se presta a perder la cabeza. 
Y yo iba camino de ello hasta que Eduardo Moreno me aconsejó que frenase un poco.  El primer kilómetro en 3’14’’ y el segundo en 3’43’’ dieron paso a una cuesta arriba de las de meter riñones y trabajar duro. 

A esas alturas de carrera Fran, Repi, Roberto Piedelobo y yo, los cuatro compañeros de viaje, íbamos juntos y, un poco más adelante, Alejandro, Eduardo y su hermano Raúl. Por entonces tal vez Luismi Sanchez Blanco ya estaría volando cerca del Alcázar. 

El paso por el kilómetro 5 resultó un poco descorazonador: el crono marcaba 19’43’’, lejos de lo que debería ser el paso para hacer la marca esperada, en torno a 38 minutos. Pero tampoco había mucho que pensar. Correr, correr y correr …. Y no perder el equilibrio. 

En una de las curvas más cerradas a punto estuve de irme al suelo y, con ello, perdí la confianza del agarre de mis zapatillas en el adoquín segoviano. 

Primero Repi y luego Raúl se me fueron unos metros que no fui capaz de recortar. Y por detrás no era capaz de ver a nadie, así que corrí más tranquilo la segunda parte de la carrera. 

El paso por el kilómetro 8 lo hice en 30’32’’ …. Señal inequívoca de que los puntos kilométricos trazado no estaban muy bien marcados. Era imposible haber recorrido tres kilómetros en 10’49’’. Y como la señal del kilometro 9 no la vi resulta que me planté en el Azoguejo pensando que aún nos meterían por algún lado para completar el recorrido. 

Y sin embargo ahí estaba la meta. 

Un corto sprint paras terminar en unos imposibles 36’40’’ si de verdad hubieran sido 10 kilómetros. 
Como ahora muchos corredores llevan GPS, la distancia debió estar, según sus mediciones en torno a los 9600 metros.

Sea como fuere, allí me planté en meta el 38 de la general y segundo en categoría de veteranos B, una buena sorpresa porque no sabía qué categorías tenía la carrera ni imaginaba poder quedar segundo, detrás del gran Ricardo, que no se pierde una.

Muy buenos resultados de los abulenses, con Luismi primero de la general, Eduardo Moreno el 20, Alejandro el 26, Javier Repiso el 34, Raúl Moreno el 35, Francisco Gil el 41, Roberto Piedelobo el 55, Jesus M. Esteban el 81,… entre 1077 llegados a meta.

Y para terminar la mañana una visita a la panadería pastelería La Tahona, junto al Acueducto, que tiene una señora muy simpática vendiendo unas cosas muy ricas.

Buena compañía, buena carrera, buena organización, muchas atenciones con los corredores, muchos voluntarios ayudando ... así que una mañana agradable. ¿Se puede pedir más?