lunes, 16 de enero de 2012

CROSS CIUDAD DE AVILA 2012. MEMORIAL JOSÉ SORIANO

Una excepcional mañana de cross.





Esta vez me tocó estar del otro lado de la valla, sufriendo un poco por no poder estar con casi todos los corredores abulenses. Digo casi porque nos juntamos unos cuantos lesionados a contarnos las penas y a hacer planes para el cross del año que viene.


Un año más el club de atletismo Ecosport superó el listón del año anterior. Detrás de esta carrera, como de cualquier otra de las que organizan, hay muchas horas, mucha vuelta y revuelta a cada idea, muchas llamadas a teléfonos y puertas y, en definitiva, mucho trabajo. El nivel organizativo está muy alto.



La carrera fue muy bonita, sobre todo por la enorme participación y, en especial, por la masiva presencia de los corredores de casa. Entre ellos debutó en una carrera de mayores Angel III, con un gran resultado.



Os dejo unas fotos en este enlace con el que llevo peleandome unas cuantas horas:


CROSS CIUDAD DE AVILA 2012 MEMORIAL JOSE SORIANO"

miércoles, 11 de enero de 2012

SAN SILVESTRE VALLECANA 2011. COLORIN COLORADO









Me dio pena no poder correr la San Silvestre. Me dio pena y punto. Lo intenté, me jorobé el pie por intentarlo, no lo conseguí y qué le vamos a hacer. De todas maneras mi padre y Mercedes corrieron y eso, en cierto modo, me hizo participar en la fiesta. Mi padre, a sus 81 años, volvió a correr en compañía de sus compañeros del equipo de Rugby de veterinaria. Espero que no le convoquen de pilier a un partido contra Caminos y toda su actividad deportiva conjunta se centre en el atletismo. Por cierto que no les puedo agradecer en persona el gesto de acompañar a mi padre, pero me gustaría que supieran que toda la familia estamos más tranquilos sabiéndole protegido de una guardia pretoriana de tal envergadura y no solo física, sino también de carácter moral: su apoyo y ayuda para terminar la carrera les hace ser parte importante de su éxito.
Angel hijo y yo nos fuimos a la subida de la Avenida de la Albufera, ya en Vallecas a ver pasar a los corredores de la carrera popular. Oficialmente corrieron unos 38.000, aunque en la clasificación aparecen unos 35.000 a los que hay que sumar no menos de otros 5000 sin la camiseta-dorsal de la organización. Y qué queréis que os diga: verlo, solo verlo es, de por sí, un maravilloso espectáculo. Un destacado corredor abriendo camino a sus perseguidores que, progresivamente van resultando ser grupos de cada vez mayor tamaño hasta que, a eso de un ritmo de 4 minutos/kilometro, la no poco ancha avenida comienza a quedarse chica para tanto corredor. Los carriles se van ocupando hasta que una enorme masa compacta cubre toda la calzada. Con gesto de esfuerzo, con enormes sonrisas, con la camiseta oficial o disfrazados de los personajes más variopintos (este año hubo mucho “tio de la vara”), mayores muy mayores (mi padre), pequeños muy pequeños (mucho más pequeño de lo razonable; ¡un poquito de sensatez, papás!), muchos grupos de amigos preparando la fiesta y despidiendo el año, tal vez de la manera más divertida de entre las posibles. De todas las figuras-corredores casi iguales, uniformadas por decisión de la empresa organizadora, fuimos capaces de distinguir a Mercedes, que hizo una carrera fabulosa en proporción a su entrenamiento. Muchos otros conocidos que nos gritaban al pasar, porque nosotros éramos incapaces de reconocerlos a tiempo de darles una voz de ánimo. A los corredores de Veterinaria y su ilustre protegido no pudimos verles, pero me resultó suficiente saber que mi padre volvía a estar ahí un año más.
Y el que viene, si todo nos sale bien, debutará otro Angel Iglesias en la carrera. Espero que seamos tres … y Mercedes.

miércoles, 4 de enero de 2012

FOTOS CARRERA DEL PAVO 2011

Otra sesión fotográfica. Sea dicho que vais muy deprisa y os desenfocais vosotros solos.También es cierto que el fotógrafo tiene poca pericia.
El enlace por si quereis descargarlas es:
CARRERA DEL PAVO 2011


martes, 27 de diciembre de 2011

FOTOS CARRERA DE NAVIDAD 2011





Me estreno como fotógrafo de carreras. Espero no durar mucho y poder acompañaros dentro de unos meses, de momento, podeis descargar las fotos en este enlace:

FOTOS CARRERA DE NAVIDAD 2011

viernes, 23 de diciembre de 2011

¡FELIZ NAVIDAD!

Dejemonos de dolores y otras pequeñeces.
Os deseo unas felices fiestas y sobre todo un año 2012 llenos de éxitos, de los éxitos que nos hacen a cada uno de nosotros ser mejores personas.
Os dejo esta vieja versión de uno de mis villancicos favoritos.


jueves, 15 de diciembre de 2011

UNO DEBE PODER CONFIAR EN ALGUIEN



He puesto, con perdón de la expresión, mis pies en manos de unos cuantos especialistas del ramo. Traumatólogos, fisioterapeutas, podólogos, médicos rehabilitadores, incluso algún especialista en medicina natural. Estoy convencido (quiero estarlo) que todos ellos han puesto lo mejor de sus conocimientos, experiencia e instinto en dar con una solución.
Me mosquea, no obstante, el trato que se dispensan entre sí, por cierto, en el culo del paciente. Me explico. El traumatólogo emite su docta opinión, su diagnóstico y su tratamiento despreciando olímpicamente cualquier comentario sobre las posiciones del resto de especialistas, por ejemplo, algo del estilo “Las plantillas no son una solución, incluso pueden llegar a ser un problema”. Si hablas con el podólogo, que además es médico y por añadidura, traumatólogo, resulta que las plantillas son la solución y además es que son la única solución. (hablando con ellos llegas a pensar que tal vez unas plantillas incluso fueran la solución a la crisis).


¡Caramba!.


Entre medias, el fisioterapeuta se decanta por una explicación más práctica, aplicando al caso las fórmulas de recuperación propias de su profesión, el masaje, los vendajes funcionales, hielo, calor, etc.
La consulta a otros especialistas introduce tratamientos a base de radioterapia, electroterapia, magnetoterapia, o aportes de vitaminas, oligoelementos, etc. Todo un complejo curativo al combate contra el dolor. ¡Tachan!
El paciente, ansioso de curarse, obedece con disciplina marcial e intenta asimilar las explicaciones de unos y otros, hasta que llega el momento del bloqueo total. ¿Quién tiene razón? O peor ¿Alguno tiene razón? ¿Por qué hay tantas discrepancias a la hora de tratar una lesión? ¿Por qué hay tanta ambigüedad en los diagnósticos y tratamientos de las lesiones deportivas? ¿A quién hacemos caso?
Recuerdo una consulta con un traumatólogo, hace años, al que acudí con uno de mis frecuentes dolores de rodilla. Después de pedir las oportunas pruebas diagnósticas y de explorarme la rodilla de forma muy profesional, me despachó con el siguiente diagnóstico y tratamiento, y transcribo casi literalmente porque me dejó boquidifuso y patiabierto “en realidad no sé muy bien a qué se debe el dolor, la resonancia no define claramente el origen del mismo y la exploración es normal, así que creo que debes seguir corriendo hasta que se te rompa algo y entonces vuelve por aquí a que te operemos y te arreglamos lo que haga falta”.


Y olé.


Yo me quedé mirando al título de médico que colgaba de la pared de la consulta, por si acaso se rompía el cristal o se caía el marco. Pero como no pasó nada me levanté, le agradecí su ayuda y me marché con mis dolores a otra parte.


¡Ay!

lunes, 5 de diciembre de 2011

CATACROC



¡Pero mira que dais guerra!


Si este blog fuera una especie de diario en el que a cada momento reflejara las circunstancias relativas a mi vida atlética, estos días atrás hubieran supuesto algo parecido a una montaña rusa anímica. Días después de terminar el tratamiento de fisioterapia al que estaba sometido mi pie derecho, salí a correr. Veinte minutos sin dolor, sin rastro de dolor, bastaron para disparar todas mis expectativas. Rápidamente comencé a hacer cálculos sobre mis posibilidades de entrenamiento e incluso de competición. Tal es así, que hasta cometí la osadía de inscribirme en la San Silvestre Vallecana Internacional, San Silvestre. Treinta días de entrenamiento serían suficientes para competir. Incluso apelando a la épica de la carrera me veía haciendo una marca estratosférica (para las circunstancias que concurren en este caso,“estratosférica” significaba bajar de 38 minutos). Un par de días después salí a correr 35 minutos. Si iba a empezar a entrenar debería ser con prudencia, pero con cierta intensidad … y … catacroc…toda la euforia desapareció como por encanto. Mi ánimo se vino abajo en la misma proporción que el dolor de los dos pies (¡de los dos pies!) reaparecía a los niveles de hace semanas. Una recaída.
La temida recaída.
No me lo podía creer.
Iluso de mí.
Si he tenido paciencia estos últimos cinco meses, ahora no me cabe otra que seguir teniéndola. Esta vez estará la paciencia sola solita, porque la esperanza de poder correr alguna carrera en particular, se ha esfumado. Ya correré cuando pueda. Cuando pueda de verdad, porque está claro que la fascitis plantar es una lesión que no admite “grados de curación”, o tienes fascitis o no la tienes. Y si la tienes, por pequeña que sea, más vale estarse quietecito hasta que desaparezca del todo, del todo, del todo.
Así que vuelvo a empezar: rehabilitación, masajes, estiramientos, gimnasia, elíptica, bici y control mental, mucho control mental para no mandarlo todo …al más allá.

domingo, 27 de noviembre de 2011

26 DE NOVIEMBRE. REFLEXIONES.



26 de noviembre. Hoy hace cinco meses que corrí mi última carrera: Carrera d'estiu a Bellreguart. ¡Quién me lo iba a decir a mí! ¡Cinco meses! Y pasando un calvario.
Me siento como los navegantes que cruzaban el Pacífico en un velero y en mitad del océano el viento les abandonaba. Días eternos de encalmadas sin poder hacer nada, esperando, esperando, esperando… Solo la certeza de que antes o después un soplo de brisa hincharía las velas de su barco, les hacía mantener la esperanza.
Lo mismo me ocurre a mí. Igual que al caminar un pie sigue al otro, en la recuperación de mi lesión, un pie, ya listo para la acción, le enseñará el camino al otro, todavía con molestias. Quizás en un par de semanas esté listo para comenzar a entrenar. Tal vez sí, pero tal vez no, así que hay que aguantar.
La ventaja, si es que existe alguna en estas lesiones largas, es que el cuerpo se acaba acostumbrando a no entrenar. Sí. Parece mentira pero es así. Igual que al principio, el cuerpo te exige correr, al cabo de tantos meses no se experimenta esa ansiedad por no poder hacerlo y, mientras, la cabeza va imponiendo su racional criterio: paciencia, prudencia. Llegará el día en que pueda comenzar a entrenar y no sabré distinguirlo. Pasarán unos cuantos días más en los que se impondrán razonamientos conservadores, el temor a una recaída frente a la necesidad de salir.
Hoy he estado haciendo unos kilómetros en bici. He transitado por sitios por los que hacía tiempo no pasaba. Mis circuitos de entrenamiento. El otoño los ha transformado. Me he parado en un par de ocasiones para verlos con más calma. Para reconocerlos. Los caminos, los árboles con muy pocas hojas ya, los colores, el agua, el aire frio. Años seguidos viviendo esas transformaciones a diario y este las encuentro de pronto.
Paciencia.
Prudencia.

jueves, 17 de noviembre de 2011

SAN SILVESTRE VALLECANA 2011. PERIPECIAS/1



A lo largo de estas semanas me ha estado rondando una idea en la cabeza: recuperarme a tiempo para correr la San Silvestre Internacional. Mi carrera.
Los días han ido pasando y los pies no acababan de dejarme tranquilo. Un par de pruebas para ver qué tal me iba. Resultado negativo.
Una fecha límite. Si estoy recuperado antes podré correr con garantías. Si no ...
20 de noviembre. 40 días. Si no empiezo a entrenar antes no hay posibilidad de correr.
Cuando digo correr quiero decir exactamente eso: correr. Correr como he corrido siempre esta carrera: al 110%. A tope desde el metro 1 hasta el 9.999.
Es verdad que tal vez pueda correr más despacio. Es verdad que puedo salir en la carrera popular y tomármelo como la fiesta que es, sin dejarme el corazón, los pulmones y el páncreas en la carrera. Si. Es cierto. Pero esa es otra carrera. No es mi San Silvestre. Es otra San Silvestre. Y yo la que quiero correr es la mía.
Para el día 20 quedan 4 días. El pie derecho está listo. El pie izquierdo no. Tengo todavía un dolor residual en el talón y no quiero hacer tonterías. Si estoy bien corro. Si no, no corro. O lo que es lo mismo: hasta que desaparezcan los dolores no empezaré a entrenar.
Y aún así luego queda por ver cómo está la rodilla. Porque esto de los pies no es más que el primer plato … Así que no hay muchas posibilidades de que lo consiga. Sin embargo … me queda la esperanza de seguir intentándolo.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Ilustración de Doglas Wright




Sigo igual.
Una prueba el lunes. Diez minutos de carrera por el césped de la deportiva. No funciona.
A seguir con la recuperación.
Llegará el día.
Gimnasia, elíptica, estiramientos, rehabilitación. Gimnasia, elíptica, estiramientos, rehabilitación. Gimnasia, elíptica, estiramientos, rehabilitación ….
Estar lesionado es duro, se puede decir de otras maneras, pero cualquiera que haya pasado por esto me entiende. No tiene nada de divertido. Pero hay un aspecto colateral que es justo destacar: la cantidad de gente que me pregunta, me anima y me ayuda. Esa palabra de aliento vuestra es impagable. Esa palabra me ayuda a renovar la ilusión y me acerca un paso más al día en el que vuelva a estar en la línea de salida. No es que me ponga cursi. Es que es verdad.
Mientras llegue ese día… Gimnasia, elíptica, estiramientos, rehabilitación.